¿Cómo sé si estoy listo para invertir?

dineroCristian Burgos C. y Paulo Herrera M.                                                

Desde la cultura financiera, el principal objetivo de la planificación es el sostenimiento de nuestro bienestar básico, el cual consiste en la cobertura de nuestros costos ordinarios de vida, sin producir déficits y sin tener que recurrir periódicamente a créditos para tapar esos enojosos hoyos que van surgiendo – o vamos creando – en el camino.

Este bienestar básico es la verdadera referencia para medir la rentabilidad, y no solamente a partir del rendimiento aparente de una transacción de consumo, de adquisición o de colocación de dinero en un instrumento financiero.

Toca, por tanto, conocer – y aislar – el costo de ese bienestar básico, pues hacerlo nos permitirá estimar el excedente proyectado que generaremos en un periodo determinado.  Esta ganancia probable se verá afectada, desde luego, por las decisiones extraordinarias y por las contingencias que sucedan durante el periodo.

Esta información es muy relevante al momento de plantearnos una inversión, pues la decisión de convertir liquidez en capital de riesgo estará condicionada y dirigida al sostenimiento del bienestar básico, lo cual implica: 1. La cobertura del riesgo primario de liquidez, incluyendo la disponibilidad de un fondo para contingencias, 2. La atención, con la liquidez correspondiente, de gastos anuales que no son recurrentes mensualmente (seguros, colegiaturas, regalos de estación, ropa, enseres, etc.) y 3. Tomar en cuenta que nuestra fuente activa de ingresos – trabajo, profesión o negocio – no esté amenazada en lo inmediato.

Solo después de haber revisado estos riesgos estaremos listos para invertir.

 

La verdadera rentabilidad

Si decides adquirir una propiedad porque encuentras una oportunidad de precio, pero en ese momento dependes de tu ingreso activo en un 100% para suplir tus necesidades básicas, entonces será la propiedad más cara que puedas adquirir, pues traerá mayor riesgo a tu bienestar.  Si, en cambio, tomas la decisión después de que tengas cubiertos tus riesgos de sostenibilidad, será barata independientemente del precio.

Cinco pensamientos erróneos sobre el dinero

No todo lo que brilla es oro. Foto: Photos.com

No todo lo que brilla es oro. Foto: Photos.com

Stacy Johnson, fundador y CEO de Money Talks News, sitio especializado en finanzas personales, enlistó algunos pensamientos erróneos sobre el dinero en The Huffington Post. En este texto, recuperamos cinco de ellos.
1. Cuanto más dinero tengo, más feliz seré.
Vamos a preguntarle a Howard Hughes, Anna Nicole Smith, John Belushi, Chris Farley, Marilyn Monroe, Michael Jackson, Amy Winehouse, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Kurt Cobain y Elvis acerca de esto.
La felicidad viene de gustarte a ti mismo, algo que no tiene relación con el dinero. La riqueza compra reconocimiento, que también a menudo se confunde con validación.Pero el respeto, sobre todo el respeto a uno mismo, no está en venta.
2. Un ingreso grande me va a mantener fuera de deudas.
¿Cuál es la diferencia entre alguien que gana 50,000 dólares al año, con una hipoteca de 100,000 y una persona que gana 500,000 billetes verdes al año, con una hipoteca de un millón? Respuesta: nada. A menos que haya dinero reservado para casos de emergencia, los dos están en riesgo de un desastre.
3. Voy a tener más diversión si tengo más dinero.
No hay duda de que el dinero puede proporcionar los elementos para pasar un buen rato. Pero si necesitas el dinero para divertirte, eres aburrido. Y si te conviertes en un millonario, serás todavía más aburrido.
4. El dinero significa seguridad.
Cuando estás en la parte baja de los ingresos, un objetivo primordial del dinero es hacer la vida más predecible. Te permite controlar tu entorno al estar preparado para lo inesperado.
Si bien esto es cierto, en parte, no hay suficiente dinero en el mundo para controlar completamente todo. Podría tener un ataque al corazón y morir antes de terminar de escribir esto. Tú podrías tener uno antes de terminar de leerlo. Tenemos que aceptar que todos estamos flotando en un mar de incertidumbre, no importa la cantidad de dinero que tenemos.
5. El dinero compra amigos.
Esto no sólo es falso, es todo lo contrario de lo que el dinero realmente hace. El dinero atrae a un montón de parásitos, pero pocos amigos. Ahí está la ventaja de ser juzgado por su personalidad frente a su valor neto.
Aquí puedes leer el texto completo: 10 Common Misconceptions About Money

¿Nos vuelve mezquinos el dinero?

Dinero
Varias investigaciones coinciden en que hay una relación entre la riqueza y el egoísmo y desinterés por los otros.

Desde viejos avaros y gruñones hasta los agresivos lobos de Wall Street, Hollywood ha sabido retratar la influencia corruptora de la riqueza. ¿Pero qué tan precisos son esos estereotipos? ¿Realmente el dinero corrompe?

La calle que bordea la costa de Los Ángeles está flanqueada por palmeras. Patinadores y transeúntes paseando a sus perros se dirigen hacia la playa.

Y el psicólogo social Paul Piff se pasa la tarde yendo y viniendo sobre un cruce peatonal.

Gracias a la gran cantidad de ricos locales, no faltan los vehículos de lujo. Elegantes coches deportivos e ingeniosos autos híbridos son parte esencial de su demostración.

Piff vino aquí para hacer uno de sus experimentos más provocadores: ¿quiénes se detendrán en el cruce de peatones con más probabilidad, los ricos o los pobres?

Los conductores están obligados por ley a detenerse si alguien quiere cruzar. Y, mientras un Lexus se desliza alegremente por delante de él, Piff explica lo que ha hallado con su equipo de investigadores.

“Ninguno de los conductores de los autos menos costosos violó la ley, mientras que cerca del 50% de los conductores de automóviles más caros rompió la ley”, dice.

Fibra moral

Piff también le preguntó a una serie de personas de diversos orígenes cómo se comportan en varios escenarios.

En el pasado, la percepción pública tendía hacia la idea de que la gente muy pobre rompía más las reglas por estar bajo presiones financieras o enfrentar circunstancias difíciles.

Pero el trabajo de Piff sugiere lo contrario: tener más dinero hace que uno se preocupe menos por los otros y se sienta con el derecho a priorizar sus propios intereses.

Después de casi una década investigando este asunto, Piff llegó a la controvertida conclusión de que ser rico, en lugar de transformar a la gente en benefactor benevolente, en realidad puede ser bastante malo para su fibra moral.

Dinero cárcel

“Lo pone más en sintonía con sus propios intereses, sus deseos, su propio bienestar”, dice.

“De alguna manera, lo aisla de otras personas, psicológica y materialmente. Uno prioriza sus propias necesidades y sus propios objetivos y tiene menos sintonía con los que lo rodean.

En su laboratorio de psicología, Piff ha llevado a cabo estudios que sugieren que las personas con más dinero son más propensas a ser tramposas en un juego de dados, a comer dulces reservados solo para niños y están menos dispuestos a renunciar a su tiempo para ayudar a otros.

La prueba del dictador

Utilizando una herramienta bien conocida por los psicólogos, la pueba del dictador, Piff reunió a un grupo de personas y les dio a cada una de de ellas US$10.

Les dijo que podían compartir todo, algo o nada de ese golpe de suerte con otro participante al que no le habían dado nada.

Monopolio
El popular juego de Monopolio ha sido muy utilizado por Piff en sus experimentos.

“La economía racional indica que la persona más pobre debe conservar más para sí mismo, y la persona más rica debe dar más”.

“Nos encontramos con todo lo contrario. Entre más rico seas, menos generoso serás. Le darás porciones significativamente más pequeñas a esa otra persona.”

“Las personas más pobres fueron notablemente más generosas, dieron el 150% de lo que compartieron los participantes más ricos”, dice.

En otro estudio Piff manipuló un juego de Monopolio para privilegiar a un jugador, dándole más dinero para empezar.

Al final, esa persona tenía el Rolls Royce para moverse por el tablero y el jugador con desventaja estaba destinado a perder.

Después de decenas de jugadas se observó que ganar saca lo peor de quien domina el juego: una actitud imperativa, el dominio del espacio, incluso más avidez para comer canapés de un bol de canapés que era para todos los participantes.

Cuando nos sentimos ricos, concluye Piff, necesitamos menos a las otras personas.

En el mundo real, cuando la gente tiene menos dinero depende más de sus relaciones sociales para salir adelante.

Por lo tanto, se priorizan las relaciones interpersonales.

Los ricos, por el contrario, pueden comprar paz, tranquilidad y espacio, además de una solución para la mayoría de sus problemas.

No hay nada como una billetera suculenta para animarse en medio de una crisis. Pero eso tiende a aislar a una persona de las experiencias de otros.

Dinero

Los hallazgos de Piff tienen un atractivo popular. Hay cierto consuelo al pensar que aquellos que disfrutan de las ventajas de la riqueza también podrían estar pagando un precio.

Todo lo contrario

Pero no todo el mundo está convencido.

La psicología es una disciplina llena de dificultades. En los estudiios del mundo real siempre hay factores de confusión. ¿Tiene la persona que cruza una calle más confianza ante a un coche más barato?

¿Es el conductor realmente rico o el BMW se lo prestó su tío?

Los datos de las encuestas de población son difíciles de descifrar. No hay manera de separar la causa y el efecto, y los sujetos que participan en estudios de laboratorio dan respuestas que pueden o no tener ninguna relación con la vida real.

Sólo cuando los estudios que emplean diferentes métodos apuntan repetidamente a la misma dirección, los resultados se consideran significativos.

Desde que Piff publicó su primera serie de resultados en 2010, otros científicos de todo el mundo han estado ocupados tratando de contradecirlos.

Algunos respaldan el trabajo de Piff, pero otros han encontrado lo contrario.

Un estudio realizado en Holanda que utiliza a millonarios de la vida real como participantes, encontró que son más generosos que una persona promedio cuando se tienen una pequeña suma de dinero para conservar o compartir.

Los análisis de los datos de población de académicos en Europa no encontraron ninguna relación entre la riqueza y la falta de generosidad.

DInero
En la investigación de Piff la gente con más dinero tiende a ser menos generosa. Aunque un estudio en Holanda indica todo lo contrario.

Sobre todo encontraron lo contrario, que los individuos más ricos tienen más tiempo para ofrecer tiempo y dinero para los demás.

El vil metal

Sin embargo, hay un campo estrechamente relacionado de estudio que puede ayudar a explicar los hallazgos de Piff.

La investigadora Kathleen Vohs, de la Universidad de Minnesota pasó su tiempo dejando caer “accidentalmente” un manojo de pequeños lápices amarillos para ver si la gente le ayudaba a recogerlos.

Antes, Vohs introducía en la conversación con la mitad de los participantes pensamientos de dinero, ya sea con frases o contando efectivo.

Estos participantes incentivados demostraron ser menos solícitos para recoger los lápices.

Y en un estudio similar, también fueron menos generosos cuando fueron invitados a donar para organizaciones de caridad.

A diferencia del estudio de Piff, esto parece tener poco que ver con lo ricos o pobres que sean. Y los resultados han sido reproducidos en 19 países hasta la fecha.

“Parece que hay algo sobre la idea del dinero y la manera como la gente lo representa en su mente que causa los efectos que vemos, y que parece que tiene poco que ver con si la gente se siente atada o no a la plata”, asegura Vohs.

La investigadora dice incluso que sólo pensar en dinero invoca una “mentalidad de autosuficiencia” que refleja el hecho de que el dinero tiene que ver con transacciones con extraños y el cálculo en beneficio propio”.

Normalmente uno no utiliza dinero con sus seres queridos.

Como resultado el dinero puede hacernos más decididos y enfocados, pero también nos hace menos sensible a las necesidades y sentimientos de los demás.

Más agresivos

Investigadores en Hong Kong fueron un paso más allá.

Los profesores Zhansheng Chen y Yuwei Jiang escogieron personas incetivadas por el dinero. Cuando se les daban una serie de dilemas éticos, eran más propensos a aceptar transgresiones morales como hacer trampa en los exámenes o mentir en un currículum.

Zhanshen Chen, Yuwei Jiang
Los experimentos de Chen y Jiang indica que las personas con dinero son un poco más agresivas en sus actitudes con los demás.

Y cuando participaron en un juego en que se podía castigar a otro participante con una explosión de sonido, los participantes incetivados por el dinero seleccionaron el zumbido más desagradable para su oponente, a un nivel consistentemente más fuerte durante más tiempo.

Así que hace hincapié en precios y utilidades, cuentas bancarias y presupuestos, puede no ser bueno para el ambiente de la oficina o la integridad de su organización.

“Si quieres que tus trabajadores cooperen entre sí y sean honestos, no los sobornes con bonos”, dice Jiang.

En cambio tiene otra idea.

“Ofréceles a tus empleados un viaje a Hawái. La gente no piensa en dinero cuando se va a Hawái”.

link articulo http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2015/03/150319_economia_dinero_corrompe_ng_finde?ocid=socialflow_facebook

El banco quiere educarle

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Antes de que se publicase que las cajas de ahorro gallegas habían vendido participaciones preferentes a bebés, discapacitados o analfabetos, algunos de sus directivos acostumbraban a presumir de que en la red comercial podían colocar cualquier producto. La sacrosanta confianza era la moneda de cambio más habitual entre clientes y entidades financieras y a menudo sustituía esa incómoda letra pequeña de los contratos que es tan difícil de digerir. Fue así hasta que ese valioso intangible saltó por los aires gracias a la crisis que algunos bancos contribuyeron a inflar con productos tóxicos.

Al menos, el gigantesco terremoto que borró la sonrisa de decenas de miles de clientes tuvo un efecto interesante. Todo el mundo, empezando por la OCDE, comenzó a preocuparse por la necesidad de enseñar a los ciudadanos a cuidar de sus finanzas personales: ¿en qué se diferencia un préstamo de un crédito?, ¿qué es un fondo de pensiones? y ese tipo de cosas. El organismo que agrupa a 34 países y la Comisión Europea llevan desde 2005 alertando a los Gobiernos sobre la utilidad de incluir conceptos como el ahorro o el riesgo en la enseñanza reglada, ya que, al fin y al cabo, los jóvenes son los consumidores del futuro y son ellos los más receptivos al aprendizaje.

En España, el primer paso en esa dirección lo dio el ministro de Educación socialista Ángel Gabilondo, que firmó un convenio con el Banco de España (BE) y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para impulsar en 2008 el primer proyecto de formación financiera con vocación generalista. Durante el curso académico 2010-2011 se puso en marcha un programa piloto en 32 centros educativos pertenecientes a 14 comunidades autónomas en el que participaron casi 3.000 alumnos y 70 profesores. El curso pasado los centros participantes ya eran 452, y los alumnos, 43.000. Muy lejos, en cualquier caso, de los más de ocho millones de jóvenes que estudian en alguno de los 27.650 centros españoles.

El PP tomó el relevo en la reforma educativa apadrinada por el ministro José Ignacio Wert y acaba de introducir en primaria algunos conceptos básicos sobre finanzas en la asignatura troncal de ciencias sociales. En la ESO, la ley añade conceptos en economía e iniciación a la actividad emprendedora y empresarial, todos ellos voluntarios para el alumno. Paralelamente, el BE y la CNMV elaboraron un documento donde dan algunas ideas inquietantes sobre el contenido de la materia de educación financiera. “Las generaciones más jóvenes no solo se enfrentarán a una mayor complejidad de los productos financieros, servicios y mercados, sino que además, una vez adultos, posiblemente afrontarán más riesgos”, reza el Plan de Educación 2013-2017, diseñado por ambas instituciones. El texto habla de la falta de conciencia en España sobre “la importancia del ahorro para la jubilación”, y apuesta por “fomentar la cultura aseguradora en tanto que supone una protección contra el riesgo que asumen los individuos”. Su objetivo es “trasladar mayor responsabilidad a los ciudadanos en materia de ahorro a largo plazo” para que con él “complementen sus pensiones públicas”, sentenciando que éstas no serán suficientes para cubrir todas las necesidades de la población. Su razonamiento también alerta sobre los riesgos que uno corre en la vida, “como la pérdida del empleo […] o las enfermedades. Por tanto, contribuir a la mejora de la cultura aseguradora de los ciudadanos y de la percepción social del seguro es también beneficioso para quien desee llevar a cabo una planificación financiera y familiar adecuada”.

La banca, que ha comenzado a ocupar ese vacío en la educación,llega cargada de argumentos para trasladar la necesidad de que los ciudadanos crezcan conociendo el mundo de productos financieros al que se van a enfrentar, aunque no dedica tantos esfuerzos a formar a la población adulta. La evidencia, asegura el director de Reputación Corporativa del BBVA, Antoni Ballabriga, es que hay una relación entre el nivel de analfabetismo financiero y el nivel educativo y económico de las familias. “El analfabetismo produce desigualdad en el momento en que solo las capas altas de una sociedad son capaces de planificar sus decisiones económicas y manejarse en un mundo de productos con cierta complejidad”. Su banco lleva desde 2008 desarrollando programas de educación financiera con niños, jóvenes y adultos gracias a una cantera de 500 voluntarios —empleados o exempleados— que actúan como profesores.

Pero al calor de esta repentina vocación docente en la empresa privada ha surgido el debate sobre si lo que quiere realmente el sector es que los clientes del mañana no se cuestionen el uso del sistema financiero. “Los bancos no enseñamos. El 100% de nuestros contenidos han sido elaborados por pedagogos. Lo que buscamos es transmitir que lo importante es ahorrar, no si hay que elegir entre pagar la comida o la vivienda. Ese es un falso debate”, responde el responsable del BBVA.

La Asociación Española de Banca (AEB) ha organizado esta semana, coincidiendo con la iniciativa internacional Global Money Week 2015, un plan en el que participan 15 entidades para formar a 5.500 alumnos de 100 escuelas españolas con la ayuda de 400 voluntarios. Su presidente, José María Roldán, admite que no ve ningún conflicto de interés en que sean ellos los que impulsen esa instrucción. “Las transacciones dependen de un cliente hablando con un empleado financiero, y en España hay 80 millones de cuentas corrientes. Lo que buscamos con esta iniciativa es un cliente más formado, más exigente, más autónomo. Qué mejor conocimiento de los problemas que un empleado bancario. Él tiene la capacidad de transmitir esos conocimientos”, defiende. “Si la gente entendiera que más rentabilidad significa más riesgo, que hay que diversificar y no poner todos los huevos en la misma cesta, y que si queremos minimizar el riesgo tenemos que ir a depósitos garantizados, con estos conceptos hubiéramos evitado muchísimos problemas. En épocas de crisis no solo el cliente sufre, sino también el banco”, añade.

Claro que en esas charlas no se habla de conceptos como economía colaborativa, banca pública o dación en pago. “El concepto de dación en pago, como la prima de riesgo, está extendido. Dudo de que en el programa que estamos poniendo en marcha sea un concepto que se maneje”, aseguró Roldán.

Entre 2008 y 2009, la OCDE realizó una encuesta entre sus países miembros para valorar las interrelaciones entre la crisis y la educación financiera. Muchos Estados, entre ellos España, expusieron problemas derivados de esa falta de información. Se constató que la alfabetización financiera puede tener un impacto directo en el crecimiento económico de un país: a mayor educación, más crecimiento.

El informe PISA, que en su última edición evaluó por primera vez los conocimientos financieros de los jóvenes de 15 años en 18 países gracias al patrocinio de BBVA, dejó claro que España es uno de los peores países en esta materia. Al menos uno de cada seis alumnos tenía problemas para identificar una factura o utilizar tarjetas de crédito. En República Checa, Australia, la Federación Rusa, Nueva Zelanda y Bélgica, sin embargo, más del 60% de los estudiantes obtenían en competencia financiera un mayor rendimiento del esperado. Todos esos Estados habían desarrollado previamente estrategias nacionales de educación. Aunque en lo alto de la pirámide en estos conocimientos se situó, muy por delante de los demás, China. “Es llamativo que países con un notable Estado del bienestar y con alumnos exitosos en esta prueba como Finlandia, Suecia, Noruega o Dinamarca no se sumaran a esta iniciativa”, reflexiona Jurjo Torres, catedrático de Didáctica de la Universidade de A Coruña. “No confundamos educación económica con educación financiera. Se trata de ocultar que en realidad lo que se pretende es rediseñar un nuevo Estado que genere condiciones que permitan a los mercados abrir nuevas vías de negocio en sanidad o educación. La educación económica crítica debe estar vinculada con una educación política y social, tiene que ayudar a entender que las decisiones económicas y políticas están siempre relacionadas”.

Blanca Narváez, directora de Junior Achievement, organización presente en 121 países que ha elaborado los contenidos de los programas de educación de la AEB, defiende que lo que quieren es que los chavales “empiecen a simular esa toma de decisiones, a entender cómo las circunstancias son distintas. Los problemas están para ser resueltos, no para bloquear o crear conflictos”. Su organización lleva 14 años en España y casi 100 en EE UU, desde donde importan los contenidos. “En EE UU es normal que se pida un préstamo para ir a la universidad, en España no, y ese ejemplo lo eliminamos de nuestras fichas. Igual que la contratación de un seguro médico: aquí no ponemos ese ejemplo porque tenemos una Seguridad Social potente. Nos interesa más la autonomía, el pensamiento crítico, que identifiquen oportunidades y riesgos, que busquen soluciones y se anticipen a los problemas…, la vida nos trae cosas que no esperamos”.

En la asociación de consumidores Adicae se han acostumbrado a que su centralita se colapse con llamadas de personas afectadas por productos tóxicos de la banca. Su presidente, Manuel Pardos, cree que la formación debería llegar a todos los jóvenes de la mano de los docentes. “¿Cree que el tsunami de la publicidad financiera que indujo al sobreendeudamiento se combate con un puñado de experiencias piloto? El ministerio debería, con los profesores, extender esa educación a todos los centros. La banca se ha lanzado a ofrecerla pero lo hace a través de sus empleados. ¿Trabajan gratis o con gratificaciones? De una forma u otra son personas que han vendido preferentes, cláusulas suelo… No creo que lo hayan hecho con mala fe, pero no acabo de entender cómo se conjugan ambas cosas. Si todo el poder lo tiene la banca, siempre irá por delante de los consumidores, nos ganarán”.

La avaricia, enemigo del inversor

Si usted es un consumidor compulsivo, gasta más a fin de mes de lo que ingresa o tiene problemas para controlar su monedero, es difícil que sus hijos sean distintos. La web finanzasparatodos.es, un portal de la CNMV, ofrece lecciones para que los padres ayuden a los niños a confeccionar presupuestos personales y evitar ese tan temido sobreendeudamiento.

No comprar de forma compulsiva, establecer prioridades entre lo necesario y lo deseado, comparar precios o entender que a veces hay que esperar antes de adquirir lo que uno quiere son estrategias que recomiendan los expertos.

“Evite las modas y los gurús de turno, así como la toma de decisiones emotivas. No persiga los éxitos de ayer. Las rentabilidades históricas no son ninguna garantía de rentabilidad futura”, advierten. Porque nadie, ni siquiera los expertos, saben lo que harán los mercados. “La disciplina y la paciencia son rasgos importantes para el pequeño inversor. El miedo y la avaricia, sus enemigos”. Una de las lecciones de esta crisis es que hay que evitar comprar cuando los mercados viven momentos de euforia y verse obligados a vender barato en épocas depresivas.

Y, sobre todo, si alguien le ofrece una inversión “demasiado buena para ser verdad”, lo más probable “es que no sea verdad”. Simplemente basta con recordar que no existe rentabilidad sin riesgo: un consejo que los bancos y las cajas de ahorro españolas deberían haber dado a sus clientes cuando la economía bullía en España.

 

Link articulo http://economia.elpais.com/economia/2015/03/13/actualidad/1426261000_505783.html

Si facturas 15.000 euros, apruebas en esta universidad

Alumnos del grado Leinn en el coworking de Madrid. / CARLOS ROSILLO

Tener 18 años y cursar un grado universitario no es incompatible con facturar 2.500 euros. Al menos para los alumnos del grado Leinn(liderazgo, emprendimiento e innovación) impulsado por laUniversidad de Mondragón (País Vasco). En esta carrera, desde el minuto cero, los estudiantes tienen que crear una empresa real, inscribirla en el registro mercantil y comenzar a ingresar dinero. Cuando llegan al cuarto año, deben facturar un mínimo de 15.000 euros para aprobar.

“No son estudiantes, son emprendedores”, señala Ibai Martínez, miembro del laboratorio educativo TeamLabs, que gestiona el grado en Madrid y Barcelona. La metodología procede de Finlandia, donde hace 23 años el profesor Johanes Partanen de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Jyvaskyla diseñó un programa para que los estudiantes aprendiesen a manejarse en el mundo de los negocios desde el primer día con acciones reales. Nada de ficción. Años más tarde, su proyecto, al que llamó Team Academy, se convirtió en un programa oficial y se implantó en otras 20 universidades públicas finlandesas.

A petición de un grupo de empresarios vascos, la universidad guipuzcoana de Mondragón se propuso el reto de diseñar un grado para formar perfiles distintos, jóvenes con pensamiento global y capacidad de reacción que entendiesen que las oportunidades están fuera. Se aliaron con el modelo finlandés y pusieron en marcha Leinn. Sin profesores, ni exámenes; todo basado en el trabajo autogestionado y en equipo. Hay datos objetivos que avalan el éxito de la propuesta: el 100% de los graduados está trabajando, 86 jóvenes de dos promociones.

El espacio de coworking de TeamLabs en Madrid. / A.TORRES

A diferencia de lo que sucede en el campus de Mondragón, los que se decantan por cursar el grado en Madrid o Barcelona lo hacen en espacios de coworking (lugares compartidos de trabajo). En el caso de Madrid, están rodeados de diseñadores gráficos, agencias de comunicación y empresas comoTripAdvisor, web de opiniones de viajeros y reservas. “Por norma general, los campus universitarios suelen estar a las afueras. Nosotros apostamos por entornos urbanos con actividad mercantil y sociocultural porque creemos que acelera el proceso de aprendizaje”, señala Berta Lázaro, miembro de TeamLabs y coach (entrenadora) de los chicos.

Parte de los créditos se corresponden con los proyectos empresariales. “El hecho de que facturen significa que alguien ha visto el valor de lo que hacen. Por eso es uno de los indicadores a la hora de evaluarles”, añade Lázaro, arquitecta y emprendedora con un máster de diseño urbano en la Universidad de Berkeley (EE UU).

Con el resto de créditos se valoran las asignaturas que cursan onlinea través del campus virtual (inglés empresarial, marketing, economía o contabilidad) y los viajes a Finlandia, San Francisco, China e India, que forman parte del programa académico. Durante las estancias, de entre uno y dos meses, los alumnos montan su oficina en esas ciudades y despliegan redes para acelerar el crecimiento de la compañía.

Manuel Sierra, alumno de tercer curso de 20 años, ha montado con otros dos compañeros SeeK Hawk, dedicada a exportar productos y servicios de startups tecnológicas. Aprovechó el viaje a India para contactar con empresarios locales y presentarles el último hallazgo de la compañía valenciana Ecoretorno, a la que representan. Un sistema de reciclaje de neumáticos que funciona con agua a propulsión. La próxima semana recibirán en Madrid a tres ejecutivos indios interesados en poner en marcha plantas de reciclaje con este sistema. “Antes de decantarme por este grado, pensaba en ADE o Ingeniería informática, pero la universidad convencional me echaba para atrás; demasiado estar sentado y escuchar”, cuenta Sierra, a quien la curiosidad por el mundo empresarial le vino a los 13 años, cuando empezó a comprar reproductores mp4 en China para revenderlos por eBay. “Mis amigos piensan en acabar, en los exámenes. Aquí es distinto, si estás parado, no estás cómodo”.

La alumna de primero del grado Leinn Ana Castelo.l / A.TORRES

Otra de las obligaciones para aprobar es la lectura de, al menos, 20 libros al año de temática emprendedora, sobre los que deben elaborar ensayos explicando cómo los han aplicado a sus proyectos. Dentro de toda esta revolución educativa, hay un dato que puede frenar a más de uno. El precio de matrícula es de 9.500 euros al año. Para permitir a cualquier estudiante formar parte de Leinn, la Universidad de Mondragón dispone de un sistema de becas y TeamLabs ofrece la posibilidad de acogerse a un préstamo y devolver la cuantía una vez finalizado el grado, durante un periodo de cuatro años. “Durante los años de carrera se pagan menos de 100 euros al mes y en cuanto la terminan van abonando el resto. Incluso pueden destinar parte de la facturación al pago de estas cuotas. La decisión de lo que hacen con ese dinero es suya”, indica Berta Lázaro.

A Ana Castelo, de 18 años y alumna de primero, le costó convencer a su padre, profesor de una universidad pública madrileña. “Estar aquí es duro. En el instituto no te enseñan a trabajar en grupo. Se mide tu esfuerzo personal. En este grado se valora el trabajo del grupo. Si ellos fallan, tú también”, relata. Entre los cuatro proyectos que lleva en marcha, Vywer es uno de ellos, un dispositivo para bicicletas que guía con vibración a derecha o a izquierda que funciona con bluetooth. Tienen la idea, pero les falta fichar a un desarrollador. Todavía no han conseguido ingresos. “Es la situación crítica de primero. Es muy difícil hacer dinero”.

Su compañero Álvaro Pérez, de 18 años, ya lo ha conseguido. Su proyecto, RockAlive, que pone en contacto a grupos de música con salas de conciertos, ha obtenido 270 euros en dos semanas. “Me califico como un freak de la música. Es mi pasión desde que vi a Police en Chile junto a 80.000 personas”, cuenta. Con el eslogan enTwitter ¿Quieres que el reggaeton domine el mundo? Nosotros definitivamente…no!, Pérez deja claro que solo hay un estilo que no les encaja.

link articulo http://economia.elpais.com/economia/2015/03/06/actualidad/1425660098_648456.html

Las 21 Enseñanzas del Hombre Más rico Dominicano Pepin Corripio

Los secretos que todo emprendedor y empresario debe conocer…

Pepín-2Todos los Dominicanos conocen la trayectoria de este hombre, considerado como uno de los mayores empresarios del país, pero pocos conocen los verdaderos secretos que han llevado al mismo a tener la fortuna y el éxito obtenido hasta hoy día. Una vida de trabajo, esfuerzo y disciplina son algunas de las cualidades que hacen de este gran ser humano, un orgullo para República Dominicana.

He aquí sus 21 enseñanzas para el aprendizaje de todos los emprendedores y soñadores dictadas por él mismo:

  1. Mi papá me enseñó a trabajar hasta que me gustó.
  2. La coerción es importante para la disciplina y el éxito.
  3. Analizar día a día los errores ajenos y propios.
  4. El conocimiento es importante, pero es más importante la perseverancia y el trabajo.
  5. La tendencia de todo negocio es quebrar. Si no lo hace, es porque los administradores se lo impiden.
  6. Todas las crisis se originan en una abundancia mal administrada. La peor forma de educar es en la abundancia. El rico del mañana es el pobre de hoy, que tiene que trabajar duro para avanzar.
  7. Hay que crear la “pobreza inducida” y accesar a las comodidades con un retraso de 15 años.
  8. El capital es lo que uno gana y no gasta. La vida está llena de “necesidades innecesarias”.
  9. El primer libro de economía fue la Biblia con las vacas gordas y las vacas flacas.
  10. El éxito no es un derecho por haber trabajado, por lo que hay que recibirlo con humildad. No se debe exhibir el éxito.
  11. Los problemas son parte del trabajo, la sal de la actividad, te mantienen despierto.
  12. Los diferentes negocios son iguales en el 90%.
  13. Lo malo del negocio viene solo. Lo bueno hay que lucharlo mucho.
  14. La vida es un espejo que te da lo que tu le pones en frente.
  15. No se puede confundir el deseo con la realidad. Las decisiones se deben de tomar en reposo, ni emocionado ni deprimido.
  16. No todo lo viejo es malo ni todo lo nuevo es bueno.
  17. No hay peor competidor que un pleito entre familia o socios.
  18. Hay que respetar los valores éticos. Hay que pagar las deudas.
  19. Uno es un administrador de lo que dice que es de uno. Pero todo se queda y uno se va.
  20. La mayor liberación que me ha dado el dinero es que por su falta, me vea obligado a hacer algo que no deba hacer.
  21. En el país hay que invertir en la agroindustria.

Tomado de su discurso en el 6to premio de excelencia empresarial ACIS, 20 de Noviembre 2014.

link articulo http://www.williamramos.tv/blog/las-21-ensenanzas-del-hombre-mas-rico-dominicano-pepin-corripio/#.VPoJnS7QLjQ.facebook

William Ramos

Encuentro romántico con suscriptores de Hoy

PAREJAS HOY.  CRISTHIAN BURGOS. HABLA. EL NACIONAL, JOSELITO PEÑA. 26-02-15Cristian Burgos mientras habla sobre “Las finanzas y la pareja”.

 

Una velada increíble, romántica, dinámica y divertida disfrutaron 50 parejas de esposos gracias al Club de Suscriptores del periódico Hoy, que decidió premiar la fidelidad de sus lectores en el mes del amor a través del encuentro “Parejas de Hoy”.

Durante seis horas los salones Las Américas A y B del hotel Crowne Plaza se convirtieron en nidos de amor y aprendizaje, en el marco de las conferencias “Las finanzas y la pareja”, a cargo del experto en finanzas Christian Burgos; mientras el tema “El sexo y la pareja”, fue tratado por la reconocida psicóloga y terapeuta de familia y de pareja, Ana Simó. La conferencia “Los hijos, el trabajo y la pareja”, fue abordado por la coach familiar, Claudia Simó.

Linabel Cordones, gerente de Mercadeo del impreso matutino, explicó que el Club de Suscriptores del periódico Hoy celebra el mes del amor dedicando unas horas de esparcimiento y diversión a las parejas, quienes a través de estas tres disertaciones se nutrirán de importantes consejos sobre cómo llevar una relación estable en cuanto a lo emocional y lo financiero.

Durante un intermedio en el encuentro, los invitados rieron con las ocurrencias del comediante Carlos Sánchez, quien puso a todos a divertirse hasta más no poder con sus chistes sobre los hijos y las parejas.

Luego de finalizadas las conferencias, los invitados pasaron al salón B, decorado con rosas rojas, claveles blancos y gerberas coral, para disfrutar de una exquisita cena romántica preparada por el Chef Christian Shinya y amenizada por la música de Frank Ceara.

Esta celebración del periódico Hoy es parte de una la larga lista de beneficios y actividades que el club de suscriptores del matutino realiza para todos aquellos que reciben cada mañana el importante medio de comunicación, como una forma de estrechar lazos y recompensarlos por su fidelidad.

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Adiós al dinero

Mi amiga Gaby Wiener ha decidido prescindir del dinero: abandonar el trabajo, eliminar la hipoteca, olvidarse de los impuestos y dejar de sufrir a fin de mes. ¿Usted creía que era imposible? Resulta que no.

Cuando hablo de Gaby, nuestros conocidos comunes me responden: “Pobre. Deben haberla echado del trabajo”. O hacen un comentario triste sobre la crisis. Pero Gaby no perdió su vida normal: la abandonó. Era editora de una glamurosa revista femenina y tenía un apartamento en el centro de Madrid, cerca del Congreso de los Diputados. Le llovían invitaciones para galas de moda y cumplía todos los requisitos de lo que llamamos éxito. Hasta que los beneficios dejaron de compensar los sacrificios. Solo sigue con lo que más le gusta escribir: crónicas íntimas y artículos a pecho descubierto. Su último libro, Llamada perdida, acaba de aparecer en España.

Nuestros conocidos comunes me preguntan si Gaby es una indigente, si vive bajo un puente o algo así. En realidad, vive mejor que antes, y mejor que la mayoría de nosotros. Tiene lujos como el tiempo. Todo el que quiera. Y tiene espacio. Se ha mudado a un garaje en Carabanchel. En la puerta, un cartel pone “Instalaciones mecánicas”. Pero por dentro es un acogedor apartamento de 200 metros cuadrados con patio, huerto y cuatro habitaciones. La chimenea y el mobiliario están hechos a mano, con piezas recogidas de la calle. Al visitarla, debo admitir que dedico mucho dinero a pagar cosas que podría hacer yo mismo si no dedicase todo el tiempo a conseguir ese dinero.

“Sólo hemos decidido divertirnos de otra manera”, dice Gaby. “Y vivir de un modo que siempre fue el más natural”

Aparte de la economía, Gaby ha abandonado las convenciones familiares. Vive con su esposo y su hija de ocho años… y con su otra esposa. Ahora se plantean tener otro hijo entre los tres. Tienen las camas más grandes que he visto en mi vida.
–Mi hija es la más feliz con nuestra vida de a tres –cuenta Gaby–. De hecho, fue ella la que les contó la situación a mis propios padres: “¡En mi casa duermen juntos todos los grandes!”. Le parece muy gracioso.
–¿Y tener una familia diferente no le trae problemas en el colegio? –pregunto.
–Algunos padres cuchichean un poco a la salida de clase. Pero a la niña le da igual. A veces les explica la situación, otras veces le da pereza.

En general, mientras ametrallo a preguntas a la familia en la cocina de su casa, junto a la lavadora que pintaron de amarillo, siempre tengo la impresión de que les da pereza contestarme. Aunque somos amigos desde hace años, tendrían que explicarme demasiadas cosas, y en el fondo no hay nada que explicar. No hay una gran teoría detrás de esto, ni ganas de demostrar nada.
–Sólo hemos decidido divertirnos de otra manera –dice Gaby–. Y vivir de un modo que siempre fue el más natural, dedicando el tiempo a nosotros mismos y no a un jefe o una expectativa ajena.

Gaby y su familia colaboran con un grupo autogestionario surgido de las acampadas del 15-M. No votan a Podemos. No votan por nadie. Detestan las etiquetas y cada vez que digo “okupa”, “anarquista” o algo así, noto que he vuelto a meter la pata. Más que defender ideas, hacen cosas: organizan fiestas y actos culturales, participan en la resistencia contra los desahucios y piensan ofrecer talleres literarios para el barrio, en los que cada asistente pagará lo que pueda.

No voy a vivir como Gaby ni ella espera que lo haga, pero hay algo que le admiro: la mayoría de nuestros conocidos comunes viven quejándose de las grandes empresas, pero compran sus productos. Se lamenta de los políticos, pero vota por ellos. Sufre por el capitalismo, pero quiere un coche nuevo. Defiende la igualdad, pero le aterra tener un hijo gay. Los problemas sociales siempre son culpa de alguien más, así que ellos no tienen que hacer nada.
Pero si quieres cambiar el mundo, tienes que cambiar tú. Lo demás es palabrería. Eso es lo más importante que mi amiga me ha enseñado.

 

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El más listo del súper: 9 claves para ahorrar

Elaborar una lista previa, adquirir productos a granel o no olvidar echar un ojo en las baldas de arriba, entre las pautas anticrisis

  • Si hace 40 años le hubieran dicho a un directivo de una gran cadena de supermercados que existía un vínculo entre la ciencia y un paquete de tomate frito, habría lanzado una sonora carcajada. Pero ha llegado el siglo XXI y el marketing se ha apuntado a la neurociencia. “Gracias a los estudios se ha ido viendo qué parte del cerebro se activa cuando la persona toma decisiones de compra, y esto es lo valioso para elmarketing, porque ayuda a descubrir las razones que desencadenan qué opción de compra es la preferida”, dice Lluís Martínez-Ribes, especialista en neuromárketing y profesor titular de ESADE en Innovación de Marketing y Retail. El experto asegura que entre un 85 y un 95% de las decisiones humanas son no conscientes, es decir, “no nos damos cuenta de por qué las tomamos”. En este sentido avanzan las investigaciones del profesor Creswell, de la Universidad Carnegie Mellon (EE. UU.), que descubrió que las zonas del cerebro responsables de tomar decisiones emocionales continúan activas incluso cuando el “cerebro consciente” (ubicado en el lóbulo frontal) está distraído con otra cosa. Puede que mientras compramos, el sistema límbico del cerebro vaya más rápido que una flecha y no nos otorgue tiempo para reflexionar in situ, pero tal vez si desvelamos ahora algunos de esos hábitos no-conscientes que suceden en el supermercado, podamos ahorrarnos unos euros después. He aquí nueve pautas sencillas.

Cuando usted tiene una lista de la compra, escrita o mental, entra al súper sabiendo que hay una serie de cosas que tiene que comprar. Es lo que llamamos ‘compra planificada”

1. Cíñase al listado programado.

El carrito comienza a llenarse de productos innecesarios después de que hayamos comprado, al menos, un par de cosas básicas. “Cuando usted tiene una lista de la compra, escrita o mental, entra al súper sabiendo que hay una serie de cosas que tiene que adquirir. Es lo que llamamos compra planificada”,explica el profesor Martínez-Ribes.Pero salimos con esos productos y con muchos más que no teníamos en mente. Estos últimos son los que constituyen la llamada compra por impulso, que es precisamente lo que los supermercados quieren maximizar (y por dónde se nos va el dinero). “Normalmente, hasta que no hemos comprado alguno de esos productos obligatorios vamos de forma rápida por el establecimiento, ya que tenemos algo que hacer. Una vez que hemos cumplido con parte de los deberes de nuestra lista, nos relajamos, el carrito va más lento y entonces, nos entretenemos y acabamos comprando lo innecesario, por darnos un capricho o un premio”, cuenta el experto. Y aquí comienza la destreza de la empresa para sacar tajada. “Si el súper entiende que es así cómo reaccionamos, pondrá los productos de compra por impulso después de que los clientes hayan hecho adquisiciones relevantes. Por eso, en este momento, cerca de la entrada se suele poner la leche, la fruta, los lácteos… Es lo que suele estar en la lista semanal, y al cliente le agrada la sensación de que la tienda le entiende y le facilita las cosas”, afirma.

2. No olvide mirar las baldas superiores.

Lo fácil funciona. La experiencia de compra está basada en dos aspectos: activar la imaginación y la emoción del cliente y evitarle complicaciones y esfuerzos. Así es como nuestro cerebro se siente más feliz, y el marketing  lo sabe, por eso, los productos a los que se les quiere dar más salida se suelen colocar a la altura de los ojos. “En la franja del cuerpo que va de la vista a la cintura están los ojos y el codo. La idea es: veo una cosa y mi brazo se dispara en décimas de segundos y lo coge sin pensar”. Es la parte donde haremos menos esfuerzos para alcanzar algo, porque tanto si tuviera que levantar mi brazo hasta una zona muy alta, como si tuviera que agacharme, sería como ir al gimnasio y da pereza”, aclara el profesor Martínez-Ribes.

3 y 4. Acuda al súper saciado y desconfíe de los productos muy bien presentados.

El hambre y la imaginación traicionan. La regla de oro para no gastar más de la cuenta es evitar ir al supermercado antes de comer. “Hay que ir a comprar después, porque antes nos llevaríamos toda la tienda”, explica Martínez-Ribes. Pero aún hay más, y es que cuando vemos un alimento bien presentado, con una buena iluminación y una estética apetecible, visualizamos que aquello podría ser el manjar perfecto para el almuerzo, la cena o la fiesta con los amigos. “La imaginación se dispara y, entonces, aumentan los niveles de dopamina, el neurotransmisor asociado con los estados de bienestar, tranquilidad y felicidad”, afirma el experto en neuromarketing. En ese instante, da igual que usted esté en la tienda con prisa, porque su mente viaja hasta el próximo sábado, y todo lo que ve le parecerá estupendo para la ocasión con la que está fantaseando. Y más si está de oferta. Sirva de muestra uno de los datos que maneja la empresa británica Shopping Behaviour Xplained sobre el comportamiento humano durante las compras: el 20% de los clientes acaban adquiriendo ofertas especiales, incluso si son más caras que el producto normal.

La regla de oro para no gastar más de la cuenta es evitar ir al supermercado antes de comer

La belleza seduce. “Las mejores fruterías usan una secuencia de ritmos de colores para presentar la mercancía”, revela el profesor de ESADE, “colocan una franja naranja con las naranjas; la siguiente verde, con las peras o los limones; a continuación una roja con las manzanas Royal Gala, etcétera. De esta forma, se crea una serie armónica con un color cálido, otro frío, uno cálido, otro frío… Esto genera un ritmo visual que llamamos belleza. Y la belleza vende”, sentencia. Entre otras cosas, porque cuando vemos algo hermoso se activa la zona de la corteza orbitofrontal del cerebro, la misma que se asocia con el placer, tal y como revelan las investigaciones del neurocientífico Semir Zeki, profesor de la University College London y padre de la neuroestética. Desde la OCU, además, advierten de que si queremos ahorrar no caigamos caer en la tentación de los estímulos porque, como aclara Ileana Izverniceanu, portavoz de la organización, “la mayoría de las decisiones de compra se toman en menos de dos segundos. En ese tiempo el consumidor responde más a los estímulos sensoriales que a una decisión razonada”.

5. En la frutería, reflexione.

Lo fresco resulta apetecible. “En las compras pasa lo mismo que en el amor: la primera impresión cuenta”, introduce con ironía el experto enneuromarketing: “Si entráramos al súper por la zona de los detergentes, siempre sería igual, con los mismos colores, a mano derecha y a mano izquierda. Sería una bienvenida aburrida. Así que ahora la tendencia es habilitar las zonas de entrada con secciones de frescos, repleta de olores, colores y formas que van cambiando según la temporada, para romper nuestro aburrimiento”. Esos colores vibrantes de las frutas y las verduras tienen a su vez un fuerte impacto en nuestro estado anímico.

La profesora Mónica Gómez Suárez, del departamento de Financiación e Investigación Comercial de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid y especialista en marketing sensorial, comenta: “Si bien no hay una relación probada entre color y gasto, sí que está demostrado que las tonalidades transmiten emociones. Así, por ejemplo, el amarillo aporta vitalidad y alegría; el verde, libertad y dinamismo; y el rojo, pasión y amor”. Junto con el naranja, son los colores que nos ponen más alegres, así que deténgase a contar 30 segundos antes de meterlo en el carro, sobre todo si es fresco y de los colores mencionados. Como entendemos que esto demoraría demasiado su compra, inténtelo, al menos, con los productos más caros.

6. Evite los excesos

Si ya ha dominado a su cerebro, habrá ahorrado un puñado de euros, pero consumir lo justo es además una actitud solidaria y responsable. “Si nos centramos en la alimentación, el principal problema es el superávit de alimentos. Compramos más de lo que consumimos y, al final, se tira mucha comida a la basura. Evitar esto es la mejor forma de no malgastar el dinero”, aconseja la portavoz de la OCU.

Si nos centramos en la alimentación, el principal problema es el exceso de alimentos. Compramos más de lo que consumimos”

7. Apueste por el granel (sin empaquetar).

Desde frutos secos y legumbres, hasta especias y arroces, sal, azúcar o té. La compra de estos alimentos no perecederos sale más económica sin envases. Además, es más ecológico, ya que se evita el consumo excesivo de cajas, y la acumulación de basura y residuos.

8. Apúntese a un grupo de consumo.

La tendencia se impone porque la relación directa entre un número de personas (del barrio o la ciudad) y el propio productor (de frutas, verduras, lácteos, huevos, pan…) elimina los pasos intermedios de distribución y, por lo tanto, también la subida desmedida de los precios finales. Pero que quede claro una cosa: estos grupos no tratan solo de ahorrar. La participación, como dicen los responsables de colectivoIniciativa por la Soberanía Alimentaria de Madrid, lleva implícito conocer al productor y comprometerse con él a nivel humano.

9. Eche mano del smartphone.

Algunas aplicaciones como Supertrupper o Carritus comparan en el instante precios de un producto en diferentes establecimientos. Si está más barato en otro, y de lo que se trata es de ahorrar, ¿por qué adquirirlo en el de siempre?

Por último, siempre le queda compararse con el vecino (y sin que sirva de precedente): según Nielsen, en cada hogar español se gastan, semanalmente, 60 euros en el supermercado. Los folletos de oferta son una gran ayuda. Que tenga buena compra.

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