¿DEJAMOS LA CARRERA EJECUTIVA Y EMPRENDEMOS UN NEGOCIO?

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[Esta pregunta permitió que se iniciara un diálogo vía electrónica entre los asesores de SmartCoach® y esta pareja. Se presenta a continuación un extracto de este diálogo]

SmartCoach®: Saludos, Pareja Precavida. En este caso, lo primero es preguntarse:
¿Cómo está la salud de su relación de pareja en este momento? Si hay dudas para responder, o la respuesta es negativa, podemos decirles que probablemente lo más conveniente es aplazar la decisión de que uno de ustedes abandone la carrera ejecutiva para emprender un negocio, hasta que se aclare el panorama respecto del futuro estructural de su comunidad familiar. Una vez aclarado este punto, pasamos a otras preguntas, es: ¿qué tan dependientes son ustedes del ingreso que generan en sus respectivos empleos? La información de qué porcentaje del ingreso activo necesitan para cubrir su estilo de vida actual -¿El 70%? ¿El 80%? ¿El 100%? ¿O hasta el 110%?- es muy valiosa para decidir el “cuándo” se toma la decisión.

Pareja Precavida: En nuestro caso, nos sentimos comprometidos y muy unidos como pareja. En cuanto a lo financiero, no malgastamos y hemos construido un buen ahorro.

SmartCoach®: Excelente. Siguiente pregunta: ¿qué tipo de experiencias de ocio ustedes tienen, tanto ordinaria como extraordinariamente?

Pareja Precavida: Usualmente con nuestros hijos y dentro del ambiente de nuestras familias. En realidad, gastamos muy poco en ocio -tanto en lo ordinario como en lo extraordinario-

SmartCoach®: Gracias. Ahí vemos una señal de alerta, pues pudiendo disfrutar de algunos consumos extraordinarios sanos, tal vez se están restringiendo innecesariamente. Esto sucede cuando no tenemos una referencia clara e identificada – que es lo que llamamos el “punto de bienestar” – para saber cuándo sí o cuándo no darnos un gustito extraordinario. Cuando no tenemos esta referencia tendemos a sobre-consumir o a subconsumir, que es probablemente lo que les está sucediendo a ustedes. En cuanto a la decisión, esto es lo que les recomendamos:
Ciertamente, ustedes han construido un perfil de riesgo con alta habilidad para manejar los retos y riesgos de un emprendimiento; sin embargo, esto no quiere decir que estén completamente listos para la decisión. Les proponemos las siguientes “tareas”:

1. Les invitamos a practicar el “saber estar bien”, identificando clara y conscientemente ese “punto de bienestar”, sin consumos exagerados, pero también sin demasiadas restricciones y calculando cuánto cuesta
2. Les sugerimos que se tomen su tiempo para identificar con entera libertad qué empresa o tipo de actividad quieren realizar como emprendimiento. Tengan en cuenta, eso sí, que la actividad estudiada prometa ser sostenible
3. Compren tiempo para permitir que el emprendimiento madure sin presiones. ¿Cómo? De ser posible, aparten un ahorro – aparte de la inversión a realizar en el emprendimiento – de entre 18 meses y 2 años de costos de su punto de bienestar actual. Interpretamos que ustedes han retenido suficientes recursos como para hacerlo.

En 6 meses, conversemos de nuevo. En aquel momento, con informaciones más objetivas y validadas, es muy probable que se sientan en capacidad de emprender un negocio, con la claridad de que el principal objetivo de todas nuestras acciones y de todas nuestras decisiones es el bienestar sostenible. ¡Muy buena suerte!

Publicación http://revistamidinero.com.do/dejamos-la-carrera-ejecutiva-y-emprendemos-un-negocio/

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¿Para qué ahorran hombres y mujeres?

Madrid

Las  mujeres prefieren ahorrar para viajes, los hombres para coches

Las metas de consumo avanzan frente a la protección del patrimonio, según Bankinter

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Después de años de sacrificios por la crisis económica, ante la aparente recuperación económica, los hogares sienten que pueden respirar y planificar sus cuentas con algo más de alivio. Hasta el punto que se asigna menos dinero a aumentar su colchón económico y se ahorra más para destinarlo a alguna actividad o producto relacionados con el consumo. Sin embargo, hombres y mujeres tienen, en general, preferencias distintas. Mientras ellas priman los viajes, ellos también se preocupan de acumular capital suficiente para la compra de coches y motos, según se desprende del Análisis del ahorrador online de Coinc, portal de Bankinter.

El estudio ha sido elaborado por Coinc, un portal de la entidad destinado a la organización de los ahorros del hogar. La muestra que han analizado incluye a más de 72.000 clientes. Los usuarios indican a Coinc cuánto quieren ahorrar y para qué destinarán el dinero. La muestra total que se ha usado para el análisis se basa en 65.000 metas de ahorro, para las que se han depositado 800 millones de euros.

El análisis concluye que las metas estrella para este 2015 son las categorías tradicionales de ahorro puro y duro, que aunque retroceden, siguen liderando la clasificación. Le sigue la vivienda, que se mantiene en segundo puesto. A estos destinos habituales, se añaden a continuación los viajes, la electrónica, los regalos y los coches.

¿Para qué ahorramos?

COINC

La mejora de la economía influyó de manera contundente en las decisiones de los ahorradores: el pasado junio, solo el 40% de las nuevas metas abiertas por los clientes de Coinc se inscribían en la categoría del ahorro. Un descenso importante, considerando que a comienzos de 2013 alcanzaba el 65%. Por otro lado, los viajes representaron el segundo objetivo más cotizado durante el mes pasado, al representar el 16% de las nuevas preferencias, seguidos por artículos de electrónica (10%) y regalos (6,9%).

Si se considera el conjunto de los objetivos desde su apertura, el ahorro sigue representando el grueso de las preferencias de los españoles y acapara más del 56% de las metas, seguido por la vivienda (9,4%), que en los últimos años se ha mantenido estable —oscilando entre un 8% y un 10%—, y los viajes (8,9%).

COINC

¿En qué se diferencian mujeres y hombres?

Puede sonar a tópico, pero según concluye el análisis, las mujeres ahorran más para los hijos y la boda, los viajes y los artículos de moda, mientras los hombres privilegian los coches, las motos y los productos de electrónica. O por lo menos estos son los hábitos que marcan de media los 72.000 clientes de Coinc. En cuanto a la vivienda y los regalos, los porcentajes son equivalentes para ambos sexos.

En detalle, el 53% de los objetivos de ahorro de las mujeres se incluye en la categoría de la protección del patrimonio, el 12% coincide con los viajes, el 9% con la vivienda, el 5% con coches y motos y el 3% se relaciona con la formación, los hijos y los regalos.

Por otro lado, los hombres abren un 55% de las metas para ahorrar, un 9% para viajes y vivienda, un 7% para coches y motos y un 4% para artículos de electrónica. Estos porcentajes van cambiando según la edad: si los menores de 25 privilegian categorías como los viajes, los regalos o los coches, los usuarios entre los 35 y los 44 están más preocupadas por los hijos y la vivienda, y los mayores de 50, por el ahorro en sí.

COINC

¿Cuánto se destina a cada objetivo de ahorro?

Lo que también refleja una mayor propensión al consumo es el descenso en los importes destinados a cada objetivo de ahorro: todos han bajado, salvo los relacionados con los viajes —en promedio los ahorradores asignan 12.400 euros a esta meta— y con la categoría residual otros gastos. En este contexto, los capítulos que reciben más dinero son el ahorro (27.900) y la vivienda (30.900), pese a que los montantes hayan disminuido.

El informe también destaca que, según la edad y el sexo, cambian los hábitos y la propensión al ahorro. Las mujeres guardan más dinero antes de los 25 años y a partir de los 55 años. Los hombres ahorran más entre los 25 y los 55 años.

Tanto entre hombres como entre mujeres, el porcentaje de ahorro va incrementándose con la edad, a un ritmo de unos 300 euros al año por persona. Un ahorrador mayor de 65 posee, de media, el triple de ahorros que un veinteañero.

En cuanto a distribución geográfica, País Vasco, Castilla-León y Madrid son las comunidades que registran el mayor ahorro medio por usuario (un promedio de 15.000 euros); Melilla, Cataluña y Canarias las que menos (unos 10.000 euros).

Fuente http://economia.elpais.com/economia/2015/07/28/actualidad/1438077574_499769.html

Del “guardao” a la cultura del ahorro

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Cristian Burgos C. y Paulo Herrera M.                                                

Contrario a lo que podemos pensar – o sentir – la realidad es que la mayoría de nosotros tiene capacidad para ahorrar.  Incluso, probablemente muchos de nosotros logramos retener parte de nuestro ingreso, como una forma de “guardar pan para mayo”.

Tener esta capacidad y llevarla a la práctica es, desde luego, muy importante.  Ahora bien, comprender el valor que tiene este ahorro líquido como regulador y sostén del bienestar frente a los riesgos es lo que nos acerca a una verdadera cultura del ahorro.

He aquí un par de reflexiones al respecto.

  • Ahorrar con un fin específico – una adquisición de un activo, un consumo extraordinario – es algo bueno. Sin embargo, el primer objetivo del ahorro es proveernos de habilidad frente a los riesgos que la vida nos traerá.  Por lo tanto, cualquier decisión que tomemos no debe implicar que nos quedemos sin ahorros, pues quedaríamos muy vulnerables frente a cualquier evento.
  • Por otro lado, otro gran beneficio del ahorro es que nos da la capacidad para usar el crédito como un apalancamiento y no como un simple – y costoso – adelanto de excedentes futuros.  Esto quiere decir que usar un crédito para financiar parcialmente la adquisición de un activo no es una mala idea, pues implicará que protegemos una porción mayor de nuestro ahorro líquido.
  • Esto implica que cualquier decisión diferente de cubrir nuestra vida ordinaria debe partir del ahorro, y no del ingreso, lo cual entraña un enorme cambio de mentalidad.

¿Crédito sin ahorro?

Un escenario del que debemos cuidarnos es aquel en que adquirimos un activo no productivo – vehículo, vivienda – y nos quedamos sin ahorros y, además, con un crédito.  Esta combinación implica más carga para tus ingresos – y, por tanto, más riesgo – sin el atenuante de la reserva como “colchón” frente a las fluctuaciones. Sería, más o menos, equivalente a caminar por un alambre sin red.

Claves para una rutina financiera sana

Cristian Burgos C. y Paulo Herrera M.                                                

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Cuando adquirimos cultura financiera, comprendemos que las situaciones relacionadas con dinero son consecuencias – y no causas – de cómo gestionamos nuestro movimiento financiero y los riesgos de nuestras vidas.  Aceptando que siempre habrá eventos inesperados que afectarán nuestros planes – la vida no cabe en una hoja electrónica – la calidad de esta gestión financiera y de riesgos está íntimamente ligada a nuestra rutina financiera.  De hecho, puede afirmarse que la rutina importa tanto o más que el nivel de ingreso.

Para comprender cómo construir nuestra rutina financiera, el símil con la creación de una rutina de ejercicios es muy útil.  Así como es recomendable, por ejemplo, hacerte un chequeo de salud antes de inscribirte en el gimnasio, debes comenzar por conocer tu estado de salud financiera actual.

A partir del diagnóstico, ya puedes construir una primera rutina de ejercicios, que consistirá en el uso de determinadas “máquinas”, las cuales serán escogidas teniendo en cuenta el objetivo que tienes en cada fase de tu desarrollo como aficionado al fitness.  Al principio, crear resistencia pulmonar; luego fortalecer aquellas partes más débiles del cuerpo, y así sucesivamente, procurando ser constantes en el esfuerzo y cuidadosos para evitar una lesión.

El equivalente del piso de máquinas del gimnasio en la rutina financiera es nuestro mapa de cuentas.  La experiencia nos ha enseñado que es mucho más eficaz usar cuentas separadas para “ejercitar” diferentes “músculos” financieros.

En la próxima entrega, explicaremos en detalle este mapa de cuentas.

El mapa de cuentas

Está conformado por, al menos, cuatro cuentas: una cuenta para ingresos (que no se usa directamente para los gastos, pues esto ayudará a regularlos de manera eficaz, “separándolos” de los ingresos), una cuenta para los costos ordinarios  (que permite gestionarlos de forma consciente y estratégica), otra para gastos no recurrentes (seguros, regalos, cumpleaños, vacaciones, adquisiciones, etc.) y otra para acumular los excedentes del periodo.

La importancia de una rutina financiera sana

Cristian Burgos C. y Paulo Herrera M.                                                

 Nuestras vidas giran alrededor de una rutina, estemos o no conscientes de ello.  Y no es que esto tenga nada de malo.  Simplemente sucede.  El horario de trabajo o de estudios, las costumbres del hogar – cuando y qué comemos, cuánto y en qué momento dormimos – se convierten en un movimiento continuo con cierta rutina implícita.

Es posible, desde luego, cambiar las rutinas o construir algunas nuevas.  Un ejemplo perfecto es cuando nos proponemos asumir una rutina de ejercicios.  Hacerlo requiere vencer la inercia de la vieja rutina, lo cual siempre implica un pequeño trauma.  Al principio te duele, te cuesta – puedes llegar incluso a renegar del objetivo – pero si persistes habrás incorporado uno de los hábitos más beneficiosos que podemos tener: hacer ejercicio por gusto… y por rutina.

Exactamente igual sucede con la gestión de nuestras finanzas.  Contrario a lo que podemos pensar,  el bienestar sostenible no tiene que ver solamente con nuestro talento, con nuestra disposición o con la generación de ingresos privilegiados.  En realidad, necesitamos una rutina financiera que favorezca el bienestar y no lo sabotee.

¿Por dónde comenzar?  Lo primero es comprender nuestra situación financiera actual, partiendo de una observación consciente de las entradas y salidas de dinero.  Este diagnóstico, que se construye a partir de la observación, constituye en sí mismo un cambio de ritmo y es el primer paso en el camino para esa nueva rutina financiera.

En la próxima entrega, presentaremos los siguientes pasos.

Solo hazlo

Mantener una buena rutina financiera – aunque inicialmente te la impongas de forma mecánica – aumentará la probabilidad de obtener y mantener el nivel de vida que deseas.  Es igual que con los ejercicios: aun cuando no entiendas bien por qué haces tal o cual ejercicio, hazlo hasta que tus músculos se habitúen y puedas dominar la rutina.  Con el dinero sucede igual: observa y aprenderás.

¿DAMOS UN TARJETAZO Y RESOLVEMOS DESPUÉS?

 

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El mejor amigo de mi novio se casa en dos semanas. La boda se llevará a cabo en un hotel ubicado en la playa. Teníamos un “clavo”, pero tuvimos que utilizarlo y ahora no tenemos los fondos disponibles para hospedarnos en el hotel. No queremos faltar, ya que después de todo, se trata de su mejor amigo. ¿Damos un “tarjetazo” y “resolvemos” después? Novia Confundida

Estimada Novia Confundida: Muy interesante tu pregunta. Partiendo de que la boda es un evento importante para ustedes, lo que les recomendamos es que busquen la manera de ir sin que se convierta en una fuente de incertidumbre futura.

En otras palabras, que no se convierta en un “lío”, que es lo que se convertiría si dan el tarjetazo sin más, para después tardar meses – y hasta años – resolviendo esa situación.

Traten de reducir el costo del evento lo más que puedan. Evalúen, incluso, convertir el viaje en un proyecto de un grupo de amigos, de modo que la carga y el riesgo se reparta entre todos.

Luego, conviertan el viaje en un proyecto con las siguientes variables definidas y conocidas: ¿Cuánto costará? ¿Cuánto pueden disponer mensualmente para desmontar el costo? y, por tanto, ¿en cuánto tiempo se desmontará? Conociendo eso, pueden entonces explorar diversas formas de financiar el evento, como por ejemplo, un préstamo de consumo o de un relacionado, que puedan pagar en varios meses.

La clave está en ser muy sinceros al estimar el tamaño de la carga, del riesgo y el tiempo en que lo desmontarán (y cómo) antes de dar el paso.

Ante las alternativas – pagar con una tarjeta de crédito sin saber cómo repagarla, o dejar de ir a un evento que es importante para ustedes – la opción es estar dispuestos a entregar “tiempo” para el repago, pero conociendo cómo se hará, cuánto costará y en cuanto tiempo se hará.

Por: @SmartCoachRD via  http://revistamidinero.com.do/damos-un-tarjetazo-y-resolvemos-despues/