“Tenerlo todo y querer más”

“Tenerlo todo y querer más” es el título de un provocador informe de OXFAM que da cuenta del grotesco y obsceno nivel de concentración de la riqueza en el mundo. Las estimaciones del informe se hicieron en base a datos del “Global Wealth Databook” de Credit Suisse y Forbes, entre otras fuentes.

El informe presenta cuatro conclusiones centrales y un conjunto de recomendaciones. La primera conclusión es que actualmente una pequeña élite extremadamente rica es propietaria de una proporción gigantesca de la riqueza mundial, y que además en los últimos años la ha incrementado.

OXFAM estimó que en 2014 el 1% más rico de la población era dueño del 48% de la riqueza mundial, comparado con 44% en 2010, y que el 99% restante era dueño del 52%. Pero además, de este último porcentaje, el 80% está en manos del 20% más rico. De seguir el ritmo de concentración visto entre 2010 y 2014, el informe estima que en sólo dos años el 1% más rico tendrá más riqueza que el 99% más pobre, y que en 2020 concentrará más del 54% de la riqueza mundial.

La segunda conclusión es que entre 2010 y 2014, las 80 personas más ricas del mundo incrementaron el total de su riqueza desde 1,300 billones de dólares hasta 1,900 billones, para un astronómico aumento de 600 mil millones: ¡un 46% en apenas cuatro años! En la actualidad, dice el informe, esas 80 personas tienen la misma riqueza que el 50% más pobre de la población mundial, esto es, que 3,500 millones de personas.

La tercera conclusión es que de la 1,645 personas más ricas del mundo, la abrumadora mayoría son hombres de edad madura y las mujeres son escasas, un 30% son estadounidenses, un 34% heredó parte o la totalidad de su fortuna, y una parte importante de sus intereses se concentran en dos tipos de actividades: el sector financiero y los seguros; y el sector farmacéutico, de biotecnología, de productos médicos y de atención sanitaria.

La cuarta es que los ricos han creado y mantenido sus fortunas en parte porque dedican millones de dólares a influir sobre los gobiernos especialmente en la política de gasto público, los impuestos, y las intervenciones en materia de salud, transporte, defensa y energía. El informe ofrece cifras precisas de las millonarias sumas que el sector financiero y de seguros, y el farmacéutico y de atención sanitaria dedican para influir sobre los gobiernos de Estados Unidos y Europa. Por ejemplo, en 2013, el sector financiero estadounidense gastó 400 millones de dólares en actividades de lobby, y en 2012 aportó 571 millones a las campañas de los partidos. En la Unión Europea, los lobistas del sector financiero gastaron 150 millones para incidir sobre las autoridades. En el caso del sector farmacéutico de Estados Unidos, en 2013 gastó 487 millones de dólares en lobby, un 15% del total de todos los sectores, y más que ningún otro. A la vez, aportó 260 millones a la campaña electoral de 2012. En la Unión Europea esa industria gasta unos 50 millones en lobby.

Hay que indicar que todo lo anterior se ha venido desarrollando en un contexto en el que se han desatado intensas crisis sanitarias en varias partes del mundo, en el que el costo de la atención médica se ha disparado convirtiendo las enfermedades individuales en tragedias financieras colectivas, y en el que los gobiernos han dejado a los bancos a sus anchas y han aportado enormes sumas de dinero para salvar a muchos de ellos de crisis que resultan de sus propias malas prácticas.

El informe hace un llamado a establecer compromisos gubernamentales concretos para erradicar la desigualdad extrema en 2030; acabar con la brecha salarial entre hombres y mujeres, e igualar derechos de herencia y sobre la tierra; procurar llevar gradualmente los salarios mínimos hasta niveles dignos; llevar el ratio del salario más alto al salario más bajo hasta 20 a 1; proteger el derecho a la asociación y a la huelga; distribuir de forma justa la carga fiscal poniendo mayor peso sobre los impuestos al patrimonio, la renta y la riqueza; transparentar los incentivos fiscales; explorar introducir un impuesto mundial sobre la riqueza; acabar con el uso de paraísos fiscales y crear un sistema de gobernanza fiscal global; y lograr servicios públicos universales gratuitos para todas las personas.

Se trata de un informe valiente que pone el dedo en la llaga de una vergonzosa dinámica que urge detener porque niega derechos a los que menos poder tienen, y porque fragmenta aún más al mundo y lo hace mucho más violento y conflictivo. Enfrentar la desigualdad sería un esfuerzo por hacer que en el mundo quepamos todos.

Articulo publicado en http://www.elcaribe.com.do/2015/10/28/ldquotenerlo-todo-querer-masrdquo

Del “guardao” a la cultura del ahorro

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Cristian Burgos C. y Paulo Herrera M.                                                

Contrario a lo que podemos pensar – o sentir – la realidad es que la mayoría de nosotros tiene capacidad para ahorrar.  Incluso, probablemente muchos de nosotros logramos retener parte de nuestro ingreso, como una forma de “guardar pan para mayo”.

Tener esta capacidad y llevarla a la práctica es, desde luego, muy importante.  Ahora bien, comprender el valor que tiene este ahorro líquido como regulador y sostén del bienestar frente a los riesgos es lo que nos acerca a una verdadera cultura del ahorro.

He aquí un par de reflexiones al respecto.

  • Ahorrar con un fin específico – una adquisición de un activo, un consumo extraordinario – es algo bueno. Sin embargo, el primer objetivo del ahorro es proveernos de habilidad frente a los riesgos que la vida nos traerá.  Por lo tanto, cualquier decisión que tomemos no debe implicar que nos quedemos sin ahorros, pues quedaríamos muy vulnerables frente a cualquier evento.
  • Por otro lado, otro gran beneficio del ahorro es que nos da la capacidad para usar el crédito como un apalancamiento y no como un simple – y costoso – adelanto de excedentes futuros.  Esto quiere decir que usar un crédito para financiar parcialmente la adquisición de un activo no es una mala idea, pues implicará que protegemos una porción mayor de nuestro ahorro líquido.
  • Esto implica que cualquier decisión diferente de cubrir nuestra vida ordinaria debe partir del ahorro, y no del ingreso, lo cual entraña un enorme cambio de mentalidad.

¿Crédito sin ahorro?

Un escenario del que debemos cuidarnos es aquel en que adquirimos un activo no productivo – vehículo, vivienda – y nos quedamos sin ahorros y, además, con un crédito.  Esta combinación implica más carga para tus ingresos – y, por tanto, más riesgo – sin el atenuante de la reserva como “colchón” frente a las fluctuaciones. Sería, más o menos, equivalente a caminar por un alambre sin red.

El ‘crowdfunding’ llega al ladrillo y permite invertir desde 500 euros

Dos emprendedores españoles han creado la primera plataforma de financiación colectiva en España donde los inversores pueden diversificar en tantas viviendas como quieran y financiar proyectos de construcción y reforma

“El objetivo es doble: que la gente que tradicionalmente no podía invertir en este sector (ya que se necesita mucho dinero) pueda hacerlo ahora desde 500 euros comprando viviendas o prestando dinero a los promotores; y que sea un complemento a la financiación para que los promotores no dependan exclusivamente del banco”, señala Antonio Brusola, uno de los fundadores de Housers.es.

La cantidad mínima de inversión en la participación de la compra de viviendas, locales y naves industriales es de 500 euros. La compañía ya ha adaptado sus sistemas para poner los límites de inversión que indica la nueva ley de crowdfunding. Así, los inversores no acreditados tienen un límite de 3.000 euros por proyecto y un máximo de 10.000 euros invertidos en un periodo de 12 meses en la plataforma, mientras que los inversores acreditados no tienen límites

DOS MIL EUROS EN VARIAS VIVIENDAS

La plataforma facilita la diversificación de la inversión en diferentes viviendas para minimizar los riesgos. El inversor puede optar por invertir 2.000 euros en un solo proyecto o pequeñas inversiones de 500 euros en cuatro proyectos distintos. “Si quieres invertir 18.000 euros podrías diversificar hasta en 36 inmuebles, con lo que tu riesgo disminuye”, explica Brusola.

Cada proyecto tiene una rentabilidad diferente por el alquiler o venta de la vivienda. El inmueble puede venderse cuando se haya alcanzado el objetivo de la revalorización marcada o cuando se haya alcanzado el plazo de venta, en este caso a precio de mercado. Sin embargo, los inversores pueden prorrogar la comercialización si no se alcanza el valor de revalorización propuesto.

Housers también permite a los pequeños inversores vender sus participaciones en un market place interno, lo que proporciona liquidez. Se puede hacer a través de la plataforma online. Otra opción es la de invertir en proyectos enfocados a la construcción o reforma de la vivienda para su posterior venta. Bajo este modelo de inversión en modo de préstamo, los inversores participan en proyectos como las reformas de inmuebles, las rehabilitaciones de edificios o la construcción de viviendas, chalés o adosados.

PISO CON RENTABILIDAD DEL 67,8%

De momento, hay dos proyectos en fase de inversión, abiertos durante los proximos 55 días. Uno es la compra de una vivienda de 46 metros y dos dormitorios en la zona de Avenida de la Albufera de Madrid, alquilada al 5,96% de rentabilidad anual y que requiere una inversión de 80.500 euros. Se pretende realizar una reforma de 8.000 euros en un año y de esta manera poder alquilarla en 450 euros al mes, consiguiendo un rentabilidad anual del 6,7%. “Con esta reforma se tendría una vivienda totalmente actual y a estrenar por lo que estimamos tenerla en alquiler un máximo de cinco años hasta alcanzar una revalorización en la venta de más del 35%, teniendo que subir el inmueble solo un 14% (incluyendo gastos de reforma) en el periodo”, se explica en la web. La rentabilidad bruta esperada de la operación para un periodo de cinco años es de un 67,8%.

La plataforma prevé captar más de 300 millones de inversión en los tres próximos años y conseguir más de 1.500 viviendas para que sean compradas por sus inversores. Las viviendas seleccionadas se buscan en agencias inmobiliarias, consultores, particulares o promotores en ciudades como Barcelona, Madrid y Valencia.

Estos emprendedores calculan que el mercado del crowdfunding en España alcance más de 250 millones de euros en 2016, de los cuales el 15% se destinará al sector inmobiliario. “Dada la corrección que se ha producido en el sector inmobiliario, y que algunas fuentes cifran en más del 40% para la vivienda, en estos momentos existen grandes oportunidades de inversión, con una buena relación riesgo-beneficio, siendo la inversión en inmobiliario una de las más recomendadas entre una multitud de activos”, indican desde Housers.es, que dispone de una sede central en Madrid y tiene previsto abrir en breve delegaciones en Barcelona y Valencia.

link articulo http://economia.elpais.com/economia/2015/07/22/vivienda/1437555889_926508.html

Por qué cuándo es más importante que cuánto

Cristian Burgos C. y Paulo Herrera M.      

En nuestras vidas, todos tenemos necesidades y deseos.  Desde luego, diferenciar – desde el sentido común – unas de otros constituye uno de los aspectos fundamentales de la cultura financiera.

Otra diferenciación muy importante para la cultura financiera es la que distingue entre decisiones ordinarias y extraordinarias.  Las ordinarias tienen que ver con la cobertura de nuestras necesidades básicas y recurrentes: alimentación, transporte, servicios, etc.  Las extraordinarias pueden referirse a necesidades – y, cómo no, también a deseos y aspiraciones – que no suceden todos los días y que pueden implicar cantidades mayores de dinero: la adquisición de un carro o de una vivienda, un viaje de vacaciones o una celebración de un evento familiar son ejemplos de este tipo de decisión.

La importancia de esta diferenciación entre lo ordinario y lo extraordinario radica en lo siguiente: mientras los eventos ordinarios tienen que cubrirse sí o sí, los extraordinarios pueden – y deben – suceder sólo después de que hayamos atendido tanto la cobertura de las necesidades básicas como los riesgos que siempre están presentes alrededor de ellas.  Estos riegos, por cierto, se cubren con efectivo ahorrado, el cual servirá para sostener al bienestar frente a las fluctuaciones.

Por tanto, este ahorro se convierte en el verdadero “regulador” de la velocidad a la que tomamos decisiones extraordinarias, pues es este ahorro – y no el ingreso, ni siquiera el “cuánto” de la decisión – el que marca el ritmo, el que debe marcar el “cuándo” de las decisiones.

Automático peligroso

Sin esta regulación de los “cuándos’, dependeremos enteramente del ingreso y, peor aún, de la combinación de éste con el crédito para costear decisiones extraordinarias.  Sin importar el “cuánto” de estas decisiones extraordinarias, este automatismo constituye una de las causas raíz de porqué acumulamos, periódicamente, deudas que terminan secuestrando nuestro ingreso y condenándonos a la iliquidez.  Y, ya sabemos: sin liquidez no hay bienestar.

La felicidad de trabajar de ocho a tres

Martes. Dan las 15.00 en el reloj. Miles de personas empiezan a salir de un edificio en un barrio a las afueras de Madrid. Parece la pausa para comer; en realidad, es la salida del trabajo. No es un día festivo ni un horario especial de Navidad. En esta oficina es lo cotidiano. Ocurre a diario desde 2008. Ese año Iberdrola acordó con su plantilla, unos 9.000 trabajadores, universalizar la jornada intensiva: trabajar de 7.15 a 14.50 con 45 minutos de flexibilidad a la hora de entrar o salir todos los días del año. “La medida podía beneficiar a los trabajadores y era buena para la compañía”, dice Ramón Castresana, director de recursos humanos de la compañía. Seis años después, Castresana, que estuvo al frente de ese cambio, defiende la decisión con cifras: “Hemos mejorado la productividad y ganado más de medio millón de horas de trabajo anuales. Hemos reducido en un 20% el absentismo y un 15% los accidentes laborales”. A pesar de esos números y aunque la empresa cervecera Damm acaba de arrancar un programa semejante, la eléctrica sigue siendo una excepción en España en el sector privado.

Conciliación y salario emocional

  • La jornada continua reduce gasto de las empresas y, de media, aumenta la productividad un 6%, según la investigaciónProductividad y empleoelaborada por la Universidad de Zaragoza.
  • Los españoles salen una media de dos horas más tarde del trabajo que el resto de europeos, concluye un estudio de la Comisión Nacional de Horarios.
  • El salario emocional hace referencia a la percepción que tiene el trabajador con respecto a su empresa. Si esta le cuida, será mayor. La flexibilidad y la conciliación aumentan ese salario emocional. Las compañías que aplican este tipo de políticas aumentan su productividad un 19%, según el Barómetro de Conciliación Edenred-IESE 2012.Además, los empleados se sienten cuatro veces más comprometidos con la empresa y con su trabajo.
  • Debido a la crisis, las empresas han recortado el presupuesto dedicado a conciliación; se aprecia una reducción de hasta un 40% de las inversiones, según datos del observatorio demográfico y consultoría PeopleMatters.

“Por la mañana, llegas con otra mentalidad”, cuenta Teresa Roch, de 31 años y que trabaja en el departamento de recursos humanos. Tras un tiempo trabajando en Escocia, entró en Iberdrola en julio de 2013. “En Glasgow llegaba a la oficina y no paraba hasta la hora de comer. Muchos compañeros lo hacían delante del ordenador y aprovechaban para mirar el correo, el periódico… Después de la hora de salida nadie se quedaba haciendo horas extra”, recuerda. En España, es diferente: se llega, se saluda, se lee el periódico, se toma un café con algún compañero y se sale más tarde. “Hay que llenar las horas, porque nadie es capaz de estar diez horas produciendo”, añade Roch, que entró en la compañía con el horario intensivo ya instaurado. “Por eso se buscan distracciones”.

Paz Montes, de 47 años, en el departamento de suministro, vivió el cambio. Una década después de comenzar a trabajar en la eléctrica asistió a la reforma del convenio colectivo. “La propuesta fue de la empresa”, recuerda. “Se vivió con cierto escepticismo. Pensábamos que pretendían eliminar el formato intensivo de verano. Cuando nos dijeron que su propósito era extenderlo, fue una sorpresa”. Pero no por ser grata, la medida se iba a librar de las críticas. Primero, las de los sindicatos: se quejaban de que esta propuesta implicaba un aumento anual de 15 horas laborales. Luego, las de algunos directivos, que tenían miedo de salir del despacho y que no hubiera nadie; una especie de fobia a la oficina solitaria. Y por último, las de algunos trabajadores que no sabían cómo gestionar un tiempo al que no estaban acostumbrados.

“Un empleado que está más contento rinde más”, dice un responsable

“Cuando llevas 30 años con un tipo de horario, cuesta”, apunta Castresana. “Es un cambio de cultura laboral importante”. “¿Puedo no hacer la jornada intensiva?”, llegó a plantear algún empleado. Pilates, natación, inglés… Al poco de concentrar el trabajo, en los pasillos se comenzó a hablar de actividades extralaborales. “No sé si alguien se llegó a apuntar a alguna”, bromea Montes. Al poco, nadie quería ni oír hablar de pasar la tarde frente al ordenador. “La adaptación fue fantástica”, dice el director de recursos humanos. “Y no generó ningún tipo de coste para la empresa”. “Los empleados se han concienciado de que tienen que aprovechar bien el tiempo para sacar el trabajo y salir a su hora”, añade. “Evitan interrupciones y concentran el esfuerzo. El resultado: la productividad es mayor”.

Ramón Castresana, director de recursos humanos, y las empleadas Paz Montes y Teresa Roch. / SAMUEL SÁNCHEZ

Nuestra vida está marcada por el tiempo. Además del horario laboral, que articula el día, nos marca el ritmo vital la manera en la que organizamos nuestro tiempo libre (horario personal) así como el horario de la sociedad: aquellas horas en las que se puede comprar, ir al cine o cenar en un restaurante. “En España, al tener más horas de luz y la posibilidad de realizar actividades casi a cualquier hora, la gente no tiene tanta prisa por irse a su casa”, opina Castresana. “Se trata de un modelo muy arraigado; la sociedad está acostumbrada a horarios muy largos. Por eso, pasamos muchas horas en la oficina y no siempre trabajando”. Es común calentar la silla: llegar antes que el jefe y marcharse después. Ocho de cada diez trabajadores dijo trabajar horas de más en 2012, según un estudio de la empresa de recursos humanos Randstad. Y el 76% de los que alargaban su jornada reconocía no hacerlo por carga laboral sino por puropresentismo. “A nosotros nos ha cambiado la mentalidad”, apunta Roch. “Si cumplimos, podemos irnos pronto”.

“Cambiar el horario cuesta al principio”, admiten desde recursos humanos

Casi la única queja que se puede sonsacar a los empleados en relación con el horario es que algún día su salida se retrasa. “Cuando acabas a las seis de la tarde, si algo se complica, las probabilidades de salir a las ocho son elevadas”, dice Montes. “En cambio, si tu jornada acaba a las tres, aunque te alargues sigues saliendo pronto. Desde que hicimos el cambio, puedo contar con los dedos de la mano las veces que me he quedado hasta tarde. Saber que dispones de tiempo para ti te da un cambio de perspectiva. Vengo a trabajar más contenta y más tranquila”. “Si los empleados están más contentos, sin darse cuenta trabajan más”, añade Castresana. Desde Rational Time, consultora sobre la organización del tiempo, lo corroboran: “Una mala gestión de los horarios laborales y la carencia de medidas de flexibilidad puede acarrear un impacto negativo importante en las empresas”.

Ocho de cada diez trabajadores en España alargaron la jornada en 2012

“Conciliar es armonizar tu vida profesional con la personal”, dice Montes. Es madre de dos hijos. El primero lo tuvo con el horario habitual; el segundo, tras el cambio. “A nivel de estrés, al segundo casi ni lo noté”, recuerda. “No tenía que hacer malabares con el tiempo”. Al igual que algunos de sus compañeros, ella come en la oficina y sale un poco más tarde. “Nos permiten adaptar el horario a nuestra vida”, dice. Los trabajadores controlan su tiempo, y eso les da sensación de libertad.“Notamos la envidia de la gente”, dice con sobreactuada seriedad Teresa Roch. Opina que este modelo debería extenderse al resto de empresas: “Creo que mucha gente trabajaría mejor así”. Varias compañías han pedido información sobre las medidas que se han aplicado en la eléctrica. “En 2015 vamos a firmar el nuevo convenio y no tenemos ninguna duda: nuestro compromiso sigue adelante”, asegura Castresana. “Creo que las nuevas generaciones de trabajadores acabarán presionando para que se promuevan acuerdos semejantes y esto se generalice”, concluye. Va siendo hora de despedirse. Llevan mucho tiempo fuera de su puesto de trabajo. A todos les queda alguna tarea pendiente. Y todos quieren irse a las tres de la tarde.

Los riesgos financieros de tener un hijo después de los 40

  • 22 abril 2015
Bebé
Tener un bebé después de los 40 significa que los gastos universitarios de tu hijo pueden coincidir con tu edad de retiro.

¿Embarazada a los 65… con cuatrillizos? No es imposibile. Si todo va bien, la alemana Annegret Raunigk será la mujer de más edad en dar a luz a ese número de bebés.

No obstante, tener hijos a los 60 no es habitual.

Pero sí se está volviendo más común tener niños después de los 40 años.

Gregory Gardner tenía 44 cuando nació su hijo, Bo. Su llegada le dio un giro a sus planes financieros.

“Probablemente yo nunca iba a retirarme oficialmente”, dice Gardner, ahora de 46 años, quien es dueño de su propia empresa de planificación financiera en Texas.

“Pero yo iba a cambiar el ritmo al llegar a los 50, y ahora voy a tener 63 cuando mi hijo se gradúe de la escuela secundaria. Hemos aumentado drásticamente nuestros ahorros”.

Cada vez más

En estos días casi todo el mundo conoce a alguien que ha tenido un bebé después de los 40.

En Reino Unido, uno de cada 25 bebés nace de una madre mayor de 40 años, según la Oficina de Estadísticas Nacionales.

En Estados Unidos, aproximadamente uno de cada 96 bebés nace de una madre de entre 40 y 44 años de edad, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de ese país.

Bebé
Tener un bebé no debe alterar nuestro ahorro para el retiro, advierten los expertos.

El número de mujeres que tienen su primer bebé después de los 40 aumentó en más del doble entre 1990 hasta 2012.

En Australia, uno de cada 65 bebés nace de una madre de más de 40, según la Oficina de Estadísticas de Australia – un número incluso mayor que el de los embarazos de adolescentes.

Hay algunos desafíos financieros particulares que resultan de tener un hijo a los 40 años.

Por un lado, los costos de la educación universitaria tienden a llegar justo cuando se está preparando la jubilación.

No es imposible con la preparación adecuada. Aquí está su estrategia.

Lo que se requerirá

Usted necesitará una gran cantidad de energía y planificación financiera detallada. Por suerte, usted ya está probablemente en un buen lugar.

“Lo que he visto con algunos de mis clientes que han hecho esto es que a veces es más fácil porque se está entrando al momento de máximos ingresos”, asegura Shannon Lee Simmons, planificadora financiera con la firma Simmons Planificación Financiera en Toronto, Canadá.

“La seguridad laboral es más alta, la hipoteca está bajo control y no hay tanta deuda estudiantil. Hay más dinero para trabajar”.

El tiempo que se necesita para prepararlo

Al igual que con todos los embarazos, sólo hay nueve meses, a menos que usted haya estado tratando de tener un bebé por un tiempo sin éxito.

Cuanto más tiempo tenga, más dinero puede ponerse hacia las metas de ahorro antes de tener que hacer frente a los gastos del bebé.

Si usted está pagando por un tratamiento de fertilidad, sin embargo, su objetivo debe ser evitar hundirse en tanta deuda que no se pueda recuperar.

Bebé
Decidir tener un bebé después de los 40 requiere planeación financiera.

“Algunas personas han gastado decenas de miles de dólares en tratar de quedar embarazadas y luego quedan embarazadas y no hay mucho margen de maniobra para pagarlo”, dijo Simmons.

Hágalo ahora

Mantenga sus objetivos de ahorro pensional. “Lo que no se debe hacer es, de repente, abandonar el plan de jubilación que usted tiene establecido”, advierte Bob Gavlak, un planificador financiero con Strategic Wealth Partners en Ohio, EE.UU..

“Usted está metido en una especie de ritmo en cuanto a su situación financiera y debe asegurarse de que no esté perturbando excesivamente esa tendencia”.

Dicho esto, puede que tenga que replantearse su edad de jubilación, sobre todo si planeaba un retiro temprano.

“Voy a tener que trabajar hasta los 70, porque una vez haya pagado la casa todavía tendré gastos universitarios”, señala Douglas Kobak, un planificador financiero en Pennsylvania, EE.UU., que tiene 47 años y una niña de 4 años de edad.

“Hay que pensar en ahorrar más o jubilarse más tarde”.

Planifique para la universidad ahora

Usted no se puede dar el lujo de esperar a ahorrar para la educación superior, ya que el gasto llegará cuando se acerque a la edad de jubilación.

Si es necesario, siéntese con un profesional financiero para elaborar un plan que le permita una jubilación cómoda y una contribución razonable a los gastos de educación. Cuanto antes comience, más tiempo tendrá su ahorro para crecer.

Compre un seguro de vida. Si usted no tiene uno ya, ahora es el momento de comprar, pero es probable que le resulte más caro porque usted es mayor. Dicho esto, también tiene una mayor posibilidad de que algo suceda mientras su hijo es menor de edad, por lo que es importante tener el seguro.

La regla general es que usted debe comprar un seguro de vida por valor de 10 a 12 veces su salario anual, pero ya que ha tenido más tiempo para trabajar y acumular activos, usted puede no necesitar tanto.

Deje un testamento. (O actualice su documento existente). Tener un bebé en esta etapa de su vida hace aún más imprescindible que tenga un plan listo en caso de que algo le suceda a usted.

“Mucha gente se olvida de este elemento fundamental en medio de la emoción de tener un hijo”, anota Brett Evans, director ejecutivo de Atlas Wealth Management en Southport, Australia.

Evite endeudarse

A diferencia de los padres de entre 20 y 30 años de edad, usted no tiene años para recuperarse de los costos de la universidad antes de su jubilación.

“Simplemente no puedo aconsejar a los padres de más edad que se endeuden para enviar a sus hijos a la universidad”, advierte Hank Mulvihill, un planificador financiero en Texas. “Eso es un suicidio generacional.”

Hable con sus hijos temprano y con frecuencia acerca de cuánto puede darles para ayudarles con los costos de la universidad y cuánto van a tener que conseguir ellos mismos.

“Si usted va a tener deuda, ésta pertenece a los jóvenes que pueden obtener ingresos que les permitan pagarla”, añade Mulvihill.

Hágalo con inteligencia:

¡Prepárese para algunos cambios! Tener un bebé requiere ajustes para cualquier persona a cualquier edad. Pero tener un bebé en su cuarta década podría ser más complejo que a los 25.

“Si usted observa a una persona mayor de 40 años, que ha sido realmente independiente con sus finanzas, y ahora tiene este nuevo ser humano en quién pensar “, señala Gavlak, “eso no va a ser una parte menor del plan financiero”.

Lea la historia original en inglés en BBC Capital

Cómo saber si tu pareja es un abusador financiero

  • 29 abril 2015
Abuso financiero

Puede comenzar de forma inocente: quizás tu pareja te pide ver la boleta del supermercado o te asegura que vio el resumen de tu cuenta bancaria por accidente.

Pero este tipo de hábitos puede derivar en conductas tan controladoras que te produce temor y ansiedad cada vez que sacas tu billetera.

El llamado abuso financiero puede incluir muchas otras conductas opresivas: tu pareja gasta el dinero ganado entre ambos, pide préstamos en tu nombre, te hace pagar sólo a ti servicios como la electricidad y el teléfono que los dos utilizan, o bien vigila cada centavo que gastas.

Peor aún, todo esto puede conducir a otros tipos de abusos más severos: el emocional o el físico.

Violencia doméstica
El abuso financiero suele ser la antesala de la violencia doméstica.

La gran mayoría de las víctimas son mujeres, si bien los hombres también pueden ser vulnerables, particularmente los ancianos o los que tienen discapacidades.

En EE.UU., la Red Nacional para Acabar con el Abuso Doméstico calcula que la opresión financiera ocurre en el 98% de los casos en los que hay violencia verbal y física en la pareja.

En América Latina hay pocos datos sobre el abuso financiero en sí, en gran medida porque –como sucede con la violencia doméstica- las víctimas tienden a no denunciar su situación.

Tampoco abundan, a nivel global, las leyes que le hagan frente.

Algunos países, como Reino Unido, están trabajando en normas que pongan freno a este tipo de conductas coercitivas, pero nadie sabe con certeza cuán efectivas pueden ser.

Entre tanto, numerosas organizaciones internacionales tratan de dar respuesta a una pregunta fundamental: ¿cómo se puede detectar el abuso financiero tempranamente, antes de que se torne grave?

El caso de Jane

Abuso financiero

En un mundo donde la inestabilidad económica parece la regla, muchos viven cuidando su presupuesto. Pero para la británica Jane (no es su verdadero nombre), de 35 años, esto significó convertirse en víctima de un control financiero obsesivo.

Jane le cuenta a la BBC que, por ejemplo, su exesposo –y su suegra- abrían siempre el refrigerador para verificar si la leche había sido comprada en una cadena de supermercados cara o barata.

“Me ha ocurrido de estar en un mercado y ver que el jabón costaba 70 centavos. De pronto recordaba que en otro negocio valía un poco menos, pero tenía que caminar varias cuadras.

“Lo lógico hubiera sido comprarlo donde ya me encontraba, sin hacerme mucho problema. Pero me mortificaba la idea de que mi esposo y mi suegra pudieran regañarme… y por tan poca cosa”, recuerda.

Todas las decisiones financieras –desde las vacaciones hasta la elección de muebles- eran tomadas por su marido.

“Él eligió el carro. Y en una ocasión, cuando salíamos de la casa de mis padres, mi pareja gritó por la ventanilla: ‘Ella eligió el color’. Fue muy denigrante”, cuenta.

Cuando su esposo comenzó a retirar grandes sumas de dinero de su cuenta conjunta para comprar motocicletas, Jane trató de advertirle al banco.

Su marido terminó dilapidando todos los ahorros y fue declarado en bancarrota. Ella heredó las duedas y tuvo que hacerse cargo de la hipoteca.

Hoy Jane vive con su hijo de 5 años en la casa de sus padres. Y debido a su historial financiero, durante seis años no estará en condiciones de alquilar una vivienda o tomar un préstamo para comprarla.

Señales de advertencia

ONU Mujer y numerosas ONG dedicadas al tema afirman que casos como este abundan en el mundo, aunque no hay cifras confiables que precisen la magnitud del fenómeno.

Según Naciones Unidas, el 30% de las mujeres que han tenido una relación de pareja refieren haber sufrido alguna forma de violencia física o sexual por parte de su pareja.

Y en esta realidad incluye el factor económico: “Pueden llegar a encontrarse aisladas e incapacitadas para trabajar, perder su sueldo”.

En Reino Unido, un informe reciente de la organización Women’s Aid titulado “Atrapada y controlada” confirma que el abuso financiero es frecuentemente uno de los primeros síntomas de la violencia doméstica.

Abuso financiero

Los autores del reporte, Marilyn Howard y Amy Skipp, le enumeran a la BBC las conductas de la pareja en las que hay que fijarse especialmente:

  • Toma importantes decisiones financieras sin tu participación
  • Usa tu tarjeta de débito/crédito sin preguntar
  • Controla tu acceso al dinero (tarjetas de crédito o cuenta bancaria)
  • Se apropia de tus ingresos
  • Se niega a contribuir para los gastos del hogar
  • Pone las cuentas a tu nombre, pero no ayuda a pagarlas
  • Toma créditos en representación tuya, pero no colabora con el pago de las cuotas
  • Saca dinero de tu cartera/cuenta bancaria
  • Te obliga a dejar de trabajar
  • Te utiliza como una fuente laboral gratuita

Polly Neate, directora de Women’s Aid, cree que es necesario cambiar las leyes no sólo en Reino Unido, sino también en el resto del mundo para que las víctimas se atrevan a denunciar el abuso financiero.

“Sabemos que muchas mujeres no denuncian su situación porque saben que policía sólo actúa una vez que se produce un acto de violencia física, no antes”, advierte.

Neate añade que, aparte de los cambios jurídicos, hay que promover un cambio cultural para combatir el abuso financiero en el hogar.

Buscar ayuda

Asimismo -coinciden los especialistas-, el sector financiero tienen mucho por hacer al respecto.

Para Jane, por ejemplo, tratar de cambiar su propia situación fue muy difícil porque tenía una cuenta bancaria conjunta. No lograba evitar que su marido retirara el dinero que quería.

Abuso financiero

Los bancos en general no tienen mecanismos establecidos para hacer frente a este tipo de disputas.

Entidades globales como el HSBC únicamente pueden imponer restricciones a las cuentas conjuntas sólo si la policía lo solicita.

Otros bancos sólo aceptan bloquear temporariamente una cuenta si son notificados formalmente en el caso de un disputa marital.

El sector bancario dice estar dispuesto a hacer cambios para combatir el abuso financiero en las parejas, pero reconoce que no será fácil establecer un procedimiento amplio para hacer frente a este tipo de casos.

La psicóloga británica Corinne Sweet, autora del libro “Basta de pelear por el dinero”, afirma que mientras tanto hay estar alertas a un hecho fundamental en el hogar.

“Las parejas deben poder hablar de los asuntos monetarios sin tapujos, con amplia libertad. Es señal de confianza, de cercanía”, asegura Sweet, quien además trabaja para el Servicio de Asesoría sobre Dinero de Reino Unido (Money Advice Service), una agencia gubernamental.

Y concluye que cuando eso no es posible es mejor buscar -sin demoras- asesoramiento en alguna de las organizaciones de ayuda contra el abuso doméstico que existe en cada país.

Link articulo http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2015/04/150429_economia_parejas_abuso_financiero_ms?ocid=socialflow_facebook%3FSThisFB

Depósitos estructurados, ¿Más rentabilidad? Y también más riesgo

Los productos complejos prometen más rentabilidad pero pueden traer en engaño

Mientras los ahorradores intentan recuperarse de los años más duros de la crisis, los bancos llevan tiempo cimentándose en la ingeniería financiera con el objetivo de ofrecer rentabilidades más elevadas para atraer clientes. ¿Cómo lo consiguen en un escenario de tipos mínimos? La respuesta está en los productos complejos, como seguros o depósitos estructurados. Pero ojo, el cliente tiene que comprender bien el producto en el que invierte, porque las participaciones preferentes, por ejemplo, de preferentes no tenían casi nada. Un depósito estructurado no es lo mismo que un depósito tradicional, y hasta puede conllevar el riesgo de perder parte de la inversión inicial.

Los depósitos estructurados, cada vez más en boga entre los pequeños ahorradores, prometen tasas de interés superiores a la oferta tradicional, aunque la rentabilidad efectiva no se puede conocer hasta el día de su vencimiento. Eso porque en realidad se trata de dos productos en uno: por una parte es un depósito clásico a renta fija —que suele ser de menor plazo—, pero también incluye otra parte a renta variable —a mayor plazo y que promete mayores beneficios—, vinculado a la evolución de un activo subyacente. Este “activo subyacente” que marca el éxito de la inversión puede ser la cotización de una acción específica, una cesta de acciones, un índice bursátil o un fondo de inversión, entre otros.

Cinco consejos antes de invertir

No inviertas en algo que no entiendas. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha declarado su intención de vetar, o por lo menos limitar al máximo, la venta de instrumentos complejos —que incluyen a los estructurados— a los pequeños ahorradores. En línea con su estrategia, establece que un producto no complejo se da solamente cuando se presentan determinadas características: el producto se debe poder reembolsar de forma frecuente y tiene que ser fácil conocer su valor; el inversor no puede perder una cantidad superior a la inversión inicial; las características del producto tienen que ser comprensibles y no puede tratarse de derivados.

Investiga si tus ahorros están garantizados al 100% en caso de quiebra. La parte a renta fija de los depósitos estructurados está protegido por el Fondo de Garantía de Depósito del Banco de España —hasta los 100.000 euros—, pero puede que la renta variable no tenga ninguna cobertura. Así, en los seguros de ahorro responde primero la entidad aseguradora y, en caso de quiebra, el Consorcio de Compensación de Seguros. Los bonos estructurados, por otra parte, solo cuentan con la cobertura de la empresa que los emite.

Averigua la liquidez de tu inversión.Investiga si puedes cancelar anticipadamente el depósito y con qué penalización.

El cupón no es el TAE. La rentabilidad de los depósitos estructurados se suele relacionar con un cupón, que no es lo mismo que el TAE, índice necesario para realizar una comparación con otros productos. Por ejemplo, un cupón del 2% para un depósito a dos años se corresponde a un interés anual del 1%. Hay que recordar que las rentabilidades se dan al vencimiento solo si se han cumplido todas las condiciones establecidas en el contrato.

Compara la rentabilidad con los bonos del Tesoro al mismo plazo. Si el diferencial es muy elevado hay que dudar sobre la seguridad de la inversión.

¿Cuánto recibirá el cliente? Las mayores ganancias se materializarán solo si se cumplen determinadas condiciones, como por ejemplo que el IBEX 35 o el Eurostoxx alcancen un cierto crecimiento. En el caso contrario, nuestra inversión se mantendrá inmóvil —como mucho se le añadirá el incremento ofrecido por la renta fija—. E incluso (aquí viene la letra pequeña), según se estipule en el contrato, incluso podríamos sufrir pérdidas. El ahorrador, según los detalles de lo que firme, puede acabar ganando más, no ganar nada o hasta perder dinero.

Distinto es si el banco quiebra: en este caso la mayor parte del capital sí estaría cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) hasta los 100.000 euros, y para el resto las entidades suelen contratar seguros. Lo mejor es también asegurarse de los detalles de estas coberturas.  Pau A. Monserrat, director editorial de iAhorro, alerta de que “los depósitos estructurados son mucho más complejos que los depósitos a plazo fijo tradicionales y nunca se deberían contratar sin el adecuado asesoramiento; además, se pueden confundir con los bonos estructurados, cuya funcionamiento es idéntico pero no gozan de la cobertura del FGD, como saben los inversores afectados por la quiebra de Lehman Brothers”.

Estos productos se han ido extendiendo en un momento en el que el tipo de interés de media se ha desplomado, hasta situarse en un mísero 0,49% en febrero para los depósitos a plazo fijo a un año. “Ofrecen más, pero en el marco actual, todo lo que esté acompañado por el apellido ‘estructurado’ no es aconsejable: se trata de productos que no solo no son para todos los ahorradores, sino tampoco para todos los inversores”, corrobora Fernando Herrero de ADICAE.

El principal problema para los pequeños ahorradores es que los depósitos estructurados tienen menor liquidez que los tradicionales, ya que la mayoría del capital es a plazo medio y no permite la cancelación anticipada. “Uno de los riesgos principales es que el cliente aguarde un ahorro por un periodo largo para que después la garantía de rentabilidad no se cumpla”, explica Antonio Gallardo, experto del portal iAhorro. En estas circunstancias, el inversor no puede disponer de sus ahorros y, sobre todo si no se cumplen las expectativas establecidas para beneficiarse de un mayor rendimiento, perderá el coste-oportunidad de haberse gastado ese dinero en un periodo anterior.

“Al final se trata de fondos garantizados disfrazados de depósitos”, continua Gallardo. “Hasta en algunos casos sería mejor invertir directamente en un fondo, que es más líquido, ya que lo sano del ahorro es tenerlo disponible para cualquier contingencia”, argumenta. Hasta la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha tenido que dar un toque y tomar medidas para que se aplique la máxima transparencia en las oficinas bancarias y no se acabe vendiendo una cosa por otra.

En febrero de 2015, los depósitos contratados por entidades no financieras alcanzaron los 1.277 millones de euros, una cifra inferior a la contabilizada en el mismo periodo de 2014 y que confirma la tendencia a la baja de este producto de ahorro, lastrado por unos intereses en mínimos. Por otro lado, los pasivos híbridos avanzaron hasta los 22.000 millones, un incremento del 22% respecto al año pasado. Esta categoría, detalla el Banco de España, agrupa todos aquellos productos compuestos por un contrato principal y un derivado financiero, cuya rentabilidad depende “por ejemplo, de la evolución del precio de una acción”.

“La denominación ‘depósito’ se ha pervertido hasta el extremo, ya que siempre ha sido sinónimo de garantía”, manifiesta Herrero. “Los productos complejos no se pueden comercializar masivamente entre los ciudadanos de a pie como se ha hecho en los últimos años. Sin olvidarnos de que estamos en una situación en la que no está claro cuál es la solvencia de la banca”, arguye.

link articulo http://economia.elpais.com/economia/2015/04/29/actualidad/1430319048_914318.html

El ocio también debe ser sostenible

concediuCristian Burgos C. y Paulo Herrera M.

 

Sin cierto grado de cultura financiera, nuestras decisiones respecto de cuándo, cómo y con cuántos recursos sucede nuestro espacio de ocio pueden verse fácilmente distorsionadas.

Ciertamente, es muy común que la decisión del ocio – igual que muchas otras decisiones de nuestra vida – esté directamente vinculada al ingreso.  Esta codependencia entre nuestro movimiento y el ingreso constituye la marca de fábrica de la carencia de cultura financiera.

Para saber si éste es su caso, hágase estas preguntas.  ¿Tiene lugar el ocio sólo cuando existen recursos a la mano para costear determinado estándar de ocio?  En otras palabras, ¿si no hay dinero no hay ocio?

Por otro lado, ¿sube de manera automática el precio del ocio que consumimos cuando disponemos recursos para costearlo?  Dicho de otra forma, si hay dinero, ¿tendemos a “tirar la casa por la ventana”, precisamente porque tenemos el dinero?

Desde la perspectiva de la cultura financiera, el ocio debe abordarse como una necesidad básica en nuestras vidas, por lo que su ocurrencia no debe depender de la disponibilidad de tal o cual cantidad de dinero.  Esto quiere decir que el ocio en la comunidad debe suceder de manera regular, con la motivación – consciente y gestionada – de generar los espacios de esparcimiento que necesitan nuestras mentes y nuestros cuerpos.

Haya mucho o poco dinero, el ocio debe suceder.  Más que el dinero, la clave de las decisiones respecto del ocio que consumimos es que cumpla con su función reparadora.

 

Ni nada ni demasiado

Las distorsiones viven en los extremos.  Negarnos completamente el ocio – por una sensación de carestía que podamos experimentar en un momento dado – puede ser tan dañino como amplificarlo demasiado, aun cuando podamos costearlo.  En el primer caso, nos castigamos sin sentido.  En el segundo, el exceso – en tiempo o en dinero – en el ocio puede alejarnos – o convertirse en un escape – de nuestra realidad.

Parejas de hoy, conferencia para la familia

2-SON-MAS-QUE-1-PAREJAS-DE-HOYComo regalo de agradecimiento por el Mes del Amor, el Club Suscriptores del periódico HOY realizará el próximo 26 de este mes, a las 4:00 de la tarde, la conferencia titulada “Parejas de Hoy”, dirigida a todos sus miembros.

Dicha conferencia tendrá con disertantes a las psicólogas Ana y Claudia Simó, la primera terapeuta sexual y la segunda, coach de familia, así como el experto en cultura y planificación de finanzas Christian Burgos, quienes visitaron la redacción de ¡Vivir! para hablar respecto de los temas que tratarán enfocados en la vida de parejas.

Según explicaron brevemente, en la conferencia, dedicada a la familia, brindarán importantes consejos sobre cómo lograr una relación equilibrada, tanto emocional como financieramente.

Dicha conferencia contará además con un show artístico y de humor a cargo de Frank Ceara y Carlos Sánchez, quienes durante y en los intermedios amenizarán la velada con sus canciones y chistes.

“Parejas de Hoy” está dirigida a todos los miembros del Club de Suscriptores, quienes pueden participar llamando al teléfono 809-565-5582 extensión 481. Durante seis horas los participantes tendrán la oportunidad de obtener interesantes conocimientos de las ponencias tituladas: “Las finanzas y la pareja”, a cargo del experto en Finanzas Christian Burgos; “El sexo y la pareja”, disertación a cargo de la psicóloga y terapeuta familia y de pareja Ana Simó, y “Los hijos, el trabajo y la pareja”, tema que tratará la psicóloga y “coach” familiar Claudia Simó.

Será una tarde-noche espectacular, ya que además de los conocimientos, música y chistes, los participantes disfrutarán de una exquisita cena motivada en el amor, preparada por el chef ejecutivo del hotel, Cristian Shinya, quien se propone agradar sus paladares. La actividad se desarrollará en el salón Las Américas A y B del hotel Crowne Plaza en la avenida George Washington (Malecón de Santo Domingo).

Temas a debatir en la conferencia. Burgos se enfocará en las herramientas y técnicas para vivir holgadamente, con los temas “dinero y pareja”.

Hablará sobre la importancia del ahorro y lo fundamental de dar prioridad a las necesidades elementales para vivir, tales como salud, alimentación y educación en una familia, y dejar las superfluas para un segundo lugar, hablará de asuntos como vivir de los ahorros y no de los ingresos… identificación de las prioridades, protocolo de bienestar…

Por su parte, la experta en sexualidad traerá una serie de consejos para llevar satisfactoriamente una relación de pareja basada tanto en el sexo como en la comprensión, la confianza y la libertad; cómo seguir siendo pareja cuando se está en una etapa de “sofocamiento”, cuando no se dice qué se quiere, qué gusta y qué no, tratará sobre la importancia de decir su estado de ánimo, “cómo me siento con tal o cual cosa”, cuando hay decepciones o desmotivación.

En tanto que la psicóloga y coach de vida y familia Claudia Simó tratará sobre el papel con los hijos y los padres. Cómo seguir siendo una buena pareja aún después que llegan los hijos, cómo criarlos para que sean hombres y mujeres de bien en el futuro, dejar de dirigirlos en base a “la cultura del allante”, forjarlos conscientes de la realidad existente de las cosas, no en base a una “envoltura”, enfocarlos en el ser, no en los recursos existentes; hablará sobre la organización y muchos otros aspectos de interés…