Depósitos estructurados, ¿Más rentabilidad? Y también más riesgo

Los productos complejos prometen más rentabilidad pero pueden traer en engaño

Mientras los ahorradores intentan recuperarse de los años más duros de la crisis, los bancos llevan tiempo cimentándose en la ingeniería financiera con el objetivo de ofrecer rentabilidades más elevadas para atraer clientes. ¿Cómo lo consiguen en un escenario de tipos mínimos? La respuesta está en los productos complejos, como seguros o depósitos estructurados. Pero ojo, el cliente tiene que comprender bien el producto en el que invierte, porque las participaciones preferentes, por ejemplo, de preferentes no tenían casi nada. Un depósito estructurado no es lo mismo que un depósito tradicional, y hasta puede conllevar el riesgo de perder parte de la inversión inicial.

Los depósitos estructurados, cada vez más en boga entre los pequeños ahorradores, prometen tasas de interés superiores a la oferta tradicional, aunque la rentabilidad efectiva no se puede conocer hasta el día de su vencimiento. Eso porque en realidad se trata de dos productos en uno: por una parte es un depósito clásico a renta fija —que suele ser de menor plazo—, pero también incluye otra parte a renta variable —a mayor plazo y que promete mayores beneficios—, vinculado a la evolución de un activo subyacente. Este “activo subyacente” que marca el éxito de la inversión puede ser la cotización de una acción específica, una cesta de acciones, un índice bursátil o un fondo de inversión, entre otros.

Cinco consejos antes de invertir

No inviertas en algo que no entiendas. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha declarado su intención de vetar, o por lo menos limitar al máximo, la venta de instrumentos complejos —que incluyen a los estructurados— a los pequeños ahorradores. En línea con su estrategia, establece que un producto no complejo se da solamente cuando se presentan determinadas características: el producto se debe poder reembolsar de forma frecuente y tiene que ser fácil conocer su valor; el inversor no puede perder una cantidad superior a la inversión inicial; las características del producto tienen que ser comprensibles y no puede tratarse de derivados.

Investiga si tus ahorros están garantizados al 100% en caso de quiebra. La parte a renta fija de los depósitos estructurados está protegido por el Fondo de Garantía de Depósito del Banco de España —hasta los 100.000 euros—, pero puede que la renta variable no tenga ninguna cobertura. Así, en los seguros de ahorro responde primero la entidad aseguradora y, en caso de quiebra, el Consorcio de Compensación de Seguros. Los bonos estructurados, por otra parte, solo cuentan con la cobertura de la empresa que los emite.

Averigua la liquidez de tu inversión.Investiga si puedes cancelar anticipadamente el depósito y con qué penalización.

El cupón no es el TAE. La rentabilidad de los depósitos estructurados se suele relacionar con un cupón, que no es lo mismo que el TAE, índice necesario para realizar una comparación con otros productos. Por ejemplo, un cupón del 2% para un depósito a dos años se corresponde a un interés anual del 1%. Hay que recordar que las rentabilidades se dan al vencimiento solo si se han cumplido todas las condiciones establecidas en el contrato.

Compara la rentabilidad con los bonos del Tesoro al mismo plazo. Si el diferencial es muy elevado hay que dudar sobre la seguridad de la inversión.

¿Cuánto recibirá el cliente? Las mayores ganancias se materializarán solo si se cumplen determinadas condiciones, como por ejemplo que el IBEX 35 o el Eurostoxx alcancen un cierto crecimiento. En el caso contrario, nuestra inversión se mantendrá inmóvil —como mucho se le añadirá el incremento ofrecido por la renta fija—. E incluso (aquí viene la letra pequeña), según se estipule en el contrato, incluso podríamos sufrir pérdidas. El ahorrador, según los detalles de lo que firme, puede acabar ganando más, no ganar nada o hasta perder dinero.

Distinto es si el banco quiebra: en este caso la mayor parte del capital sí estaría cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) hasta los 100.000 euros, y para el resto las entidades suelen contratar seguros. Lo mejor es también asegurarse de los detalles de estas coberturas.  Pau A. Monserrat, director editorial de iAhorro, alerta de que “los depósitos estructurados son mucho más complejos que los depósitos a plazo fijo tradicionales y nunca se deberían contratar sin el adecuado asesoramiento; además, se pueden confundir con los bonos estructurados, cuya funcionamiento es idéntico pero no gozan de la cobertura del FGD, como saben los inversores afectados por la quiebra de Lehman Brothers”.

Estos productos se han ido extendiendo en un momento en el que el tipo de interés de media se ha desplomado, hasta situarse en un mísero 0,49% en febrero para los depósitos a plazo fijo a un año. “Ofrecen más, pero en el marco actual, todo lo que esté acompañado por el apellido ‘estructurado’ no es aconsejable: se trata de productos que no solo no son para todos los ahorradores, sino tampoco para todos los inversores”, corrobora Fernando Herrero de ADICAE.

El principal problema para los pequeños ahorradores es que los depósitos estructurados tienen menor liquidez que los tradicionales, ya que la mayoría del capital es a plazo medio y no permite la cancelación anticipada. “Uno de los riesgos principales es que el cliente aguarde un ahorro por un periodo largo para que después la garantía de rentabilidad no se cumpla”, explica Antonio Gallardo, experto del portal iAhorro. En estas circunstancias, el inversor no puede disponer de sus ahorros y, sobre todo si no se cumplen las expectativas establecidas para beneficiarse de un mayor rendimiento, perderá el coste-oportunidad de haberse gastado ese dinero en un periodo anterior.

“Al final se trata de fondos garantizados disfrazados de depósitos”, continua Gallardo. “Hasta en algunos casos sería mejor invertir directamente en un fondo, que es más líquido, ya que lo sano del ahorro es tenerlo disponible para cualquier contingencia”, argumenta. Hasta la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha tenido que dar un toque y tomar medidas para que se aplique la máxima transparencia en las oficinas bancarias y no se acabe vendiendo una cosa por otra.

En febrero de 2015, los depósitos contratados por entidades no financieras alcanzaron los 1.277 millones de euros, una cifra inferior a la contabilizada en el mismo periodo de 2014 y que confirma la tendencia a la baja de este producto de ahorro, lastrado por unos intereses en mínimos. Por otro lado, los pasivos híbridos avanzaron hasta los 22.000 millones, un incremento del 22% respecto al año pasado. Esta categoría, detalla el Banco de España, agrupa todos aquellos productos compuestos por un contrato principal y un derivado financiero, cuya rentabilidad depende “por ejemplo, de la evolución del precio de una acción”.

“La denominación ‘depósito’ se ha pervertido hasta el extremo, ya que siempre ha sido sinónimo de garantía”, manifiesta Herrero. “Los productos complejos no se pueden comercializar masivamente entre los ciudadanos de a pie como se ha hecho en los últimos años. Sin olvidarnos de que estamos en una situación en la que no está claro cuál es la solvencia de la banca”, arguye.

link articulo http://economia.elpais.com/economia/2015/04/29/actualidad/1430319048_914318.html

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El ocio también debe ser sostenible

concediuCristian Burgos C. y Paulo Herrera M.

 

Sin cierto grado de cultura financiera, nuestras decisiones respecto de cuándo, cómo y con cuántos recursos sucede nuestro espacio de ocio pueden verse fácilmente distorsionadas.

Ciertamente, es muy común que la decisión del ocio – igual que muchas otras decisiones de nuestra vida – esté directamente vinculada al ingreso.  Esta codependencia entre nuestro movimiento y el ingreso constituye la marca de fábrica de la carencia de cultura financiera.

Para saber si éste es su caso, hágase estas preguntas.  ¿Tiene lugar el ocio sólo cuando existen recursos a la mano para costear determinado estándar de ocio?  En otras palabras, ¿si no hay dinero no hay ocio?

Por otro lado, ¿sube de manera automática el precio del ocio que consumimos cuando disponemos recursos para costearlo?  Dicho de otra forma, si hay dinero, ¿tendemos a “tirar la casa por la ventana”, precisamente porque tenemos el dinero?

Desde la perspectiva de la cultura financiera, el ocio debe abordarse como una necesidad básica en nuestras vidas, por lo que su ocurrencia no debe depender de la disponibilidad de tal o cual cantidad de dinero.  Esto quiere decir que el ocio en la comunidad debe suceder de manera regular, con la motivación – consciente y gestionada – de generar los espacios de esparcimiento que necesitan nuestras mentes y nuestros cuerpos.

Haya mucho o poco dinero, el ocio debe suceder.  Más que el dinero, la clave de las decisiones respecto del ocio que consumimos es que cumpla con su función reparadora.

 

Ni nada ni demasiado

Las distorsiones viven en los extremos.  Negarnos completamente el ocio – por una sensación de carestía que podamos experimentar en un momento dado – puede ser tan dañino como amplificarlo demasiado, aun cuando podamos costearlo.  En el primer caso, nos castigamos sin sentido.  En el segundo, el exceso – en tiempo o en dinero – en el ocio puede alejarnos – o convertirse en un escape – de nuestra realidad.

Parejas de hoy, conferencia para la familia

2-SON-MAS-QUE-1-PAREJAS-DE-HOYComo regalo de agradecimiento por el Mes del Amor, el Club Suscriptores del periódico HOY realizará el próximo 26 de este mes, a las 4:00 de la tarde, la conferencia titulada “Parejas de Hoy”, dirigida a todos sus miembros.

Dicha conferencia tendrá con disertantes a las psicólogas Ana y Claudia Simó, la primera terapeuta sexual y la segunda, coach de familia, así como el experto en cultura y planificación de finanzas Christian Burgos, quienes visitaron la redacción de ¡Vivir! para hablar respecto de los temas que tratarán enfocados en la vida de parejas.

Según explicaron brevemente, en la conferencia, dedicada a la familia, brindarán importantes consejos sobre cómo lograr una relación equilibrada, tanto emocional como financieramente.

Dicha conferencia contará además con un show artístico y de humor a cargo de Frank Ceara y Carlos Sánchez, quienes durante y en los intermedios amenizarán la velada con sus canciones y chistes.

“Parejas de Hoy” está dirigida a todos los miembros del Club de Suscriptores, quienes pueden participar llamando al teléfono 809-565-5582 extensión 481. Durante seis horas los participantes tendrán la oportunidad de obtener interesantes conocimientos de las ponencias tituladas: “Las finanzas y la pareja”, a cargo del experto en Finanzas Christian Burgos; “El sexo y la pareja”, disertación a cargo de la psicóloga y terapeuta familia y de pareja Ana Simó, y “Los hijos, el trabajo y la pareja”, tema que tratará la psicóloga y “coach” familiar Claudia Simó.

Será una tarde-noche espectacular, ya que además de los conocimientos, música y chistes, los participantes disfrutarán de una exquisita cena motivada en el amor, preparada por el chef ejecutivo del hotel, Cristian Shinya, quien se propone agradar sus paladares. La actividad se desarrollará en el salón Las Américas A y B del hotel Crowne Plaza en la avenida George Washington (Malecón de Santo Domingo).

Temas a debatir en la conferencia. Burgos se enfocará en las herramientas y técnicas para vivir holgadamente, con los temas “dinero y pareja”.

Hablará sobre la importancia del ahorro y lo fundamental de dar prioridad a las necesidades elementales para vivir, tales como salud, alimentación y educación en una familia, y dejar las superfluas para un segundo lugar, hablará de asuntos como vivir de los ahorros y no de los ingresos… identificación de las prioridades, protocolo de bienestar…

Por su parte, la experta en sexualidad traerá una serie de consejos para llevar satisfactoriamente una relación de pareja basada tanto en el sexo como en la comprensión, la confianza y la libertad; cómo seguir siendo pareja cuando se está en una etapa de “sofocamiento”, cuando no se dice qué se quiere, qué gusta y qué no, tratará sobre la importancia de decir su estado de ánimo, “cómo me siento con tal o cual cosa”, cuando hay decepciones o desmotivación.

En tanto que la psicóloga y coach de vida y familia Claudia Simó tratará sobre el papel con los hijos y los padres. Cómo seguir siendo una buena pareja aún después que llegan los hijos, cómo criarlos para que sean hombres y mujeres de bien en el futuro, dejar de dirigirlos en base a “la cultura del allante”, forjarlos conscientes de la realidad existente de las cosas, no en base a una “envoltura”, enfocarlos en el ser, no en los recursos existentes; hablará sobre la organización y muchos otros aspectos de interés…

¿Cuáles son tus depósitos de valor?

law_scale_backgroundCristian Burgos C. y Paulo Herrera M.

 

De manera consciente o inconsciente, dedicamos tiempo, esfuerzo y, cómo no, dinero a aquello que valoramos.  Puede que sean cosas tangibles; como, por ejemplo, la adquisición del techo que anhelamos, o del carro de nuestros sueños.  También pueden ser intangibles; como una educación de cierta calidad para nuestros hijos, o el sostenimiento de ciertos gustos o aficiones.

Estos destinatarios de nuestros esfuerzos constituyen los “depósitos de valor” de nuestra vida.  La cantidad de tiempo y recursos – los cuales son, por definición, de naturaleza limitada – que decidimos asignar a cada uno de ellos  refleja, de manera concreta, cuánto los valoramos.  A final de cuentas, será sobre los depósitos de valor que escojamos que intentaremos construir tanto nuestro patrimonio como nuestro bienestar.

Por tanto, uno de los conceptos más importantes de la cultura financiera es la gestión consciente y profiláctica de nuestros depósitos de valor.

Escoger de manera consciente y explícita nuestros depósitos de valor facilitará que encontremos un sentido de dirección coherente a nuestros esfuerzos.  Es esta claridad la que permitirá responder rápidamente a los porqués – y, en especial, a los “porqué no” – de nuestras encrucijadas.  En otras palabras, cuando se sabe lo que se quiere y porqué se quiere, las decisiones son mucho más fáciles.

Además, es esencial que mantengamos una relación con los depósitos de valor que no esté contaminada con quereres amplificados o intensificados.  No existe mejor fundación para el bienestar sostenible que ese “equilibrio del buen querer”.

Conócete a ti mismo

La opción por tal o cual depósito de valor es una decisión libérrima, que sólo debe conocer los límites de la ética de la vida en sociedad.  Es muy importante, eso sí, que los depósitos de valor estén identificados y que, además, estén higienizados.  Pocas preguntas son, por lo tanto, tan importantes como la siguiente: ¿Cuáles son tus depósitos de valor?  Atrévete a planteártela.

MI TRABAJO REQUIERE UNA IMAGEN IMPECABLE ¿CÓMO MINIMIZAR EL IMPACTO EN MIS FINANZAS?

Ejectiva-1-300x240Soy una profesional del área de ventas, y mi trabajo requiere mantener mi apariencia física impecable. Esta circunstancia me obliga a gastar mucho en ropa, zapatos y accesorios. ¿Qué recomendación pueden darme para minimizar el impacto de este gasto en mis finanzas? Vendedora Elegante

Estimada Vendedora Elegante: Entendemos tu situación. La clave es que entiendas que, independientemente de las creencias y actitudes que determinan nuestros hábitos y expectativas, nunca debemos atropellar nuestro punto de bienestar, el cual, está representado por la cobertura de nuestros costos ordinarios. En general, recomendamos que la adquisición de ropa y accesorios se decida sólo después de que nuestros costos básicos estén cubiertos, y de que, incluso,nuestro fondo de contingencia esté construido.

En tu caso particular, debes también tomar en cuenta que tus ingresos son variables, por lo que tienes más incertidumbre respecto de cuánto y cuándo ingresarás dinero. Por lo tanto, es especialmente importante que programes tus compras de ropa para el momento apropiado (recuerda: nunca es que no, es cuándo…).

Por experiencia con casos similares, te podemos decir que existe mucho espacio para aprovechar mejor las piezas de ropa que seguramente ya posees. Una organización profunda de tu ropero – incluyendo, si es necesario, la ayuda de un especialista – puede ayudarte a espaciar las compras, de forma que le des más oportunidad a tu ingreso de convertirse en ganancia y no en ropa y accesorios más allá de lo que necesitas. ¡Éxitos!

Por: @SmartCoachRD

http://revistamidinero.com.do/mi-trabajo-requiere-una-imagen-impecable-como-minimizar-el-impacto-en-mis-finanzas/

Objetivos de vida u objetivos financieros: ¿qué va primero?

vida-diaria-ahorrar-dineroCristian Burgos C. y Paulo Herrera M.    

A menos que seas Rico McPato, existirán diferencias entre tus objetivos de vida y tus objetivos financieros.  Estarán relacionados, desde luego, pero no serán lo mismo.  Si fuéramos a simplificar la cuestión, diríamos que los objetivos de vida representan el “quiero” y los financieros el “puedo”.

Lo más lógico sería, entonces, que los objetivos financieros estén al servicio de los objetivos de vida: nos afanamos en construir una realidad financiera que pueda sostener la vida a la que aspiramos.  Sin embargo, a menudo acontece que lo financiero restringe – y retrasa – todo lo demás.

Hay más de una razón para esto.  En primer lugar, es natural que – para la mayoría de las personas – las aspiraciones tiendan a ir más rápido que las posibilidades reales.  Por eso será importante que no aceleremos nuestro movimiento más de lo aconsejable, lo cual haríamos, seguramente, a partir del abuso del crédito.

Por otro lado, pueden existir etapas de nuestra vida en las que debamos diferir los objetivos de vida hasta tanto se cumplan determinadas metas financieras.  Cuando necesitamos reestructurarnos financieramente, por ejemplo, es seguro que deberemos aceptar un aplazamiento de aquellos objetivos de vida que impliquen uso de dinero.

En otras ocasiones, tocará posponer los objetivos de vida, no por restricciones financieras, sino porque hacerlo es lo más conveniente para el sostenimiento de nuestro bienestar.  Este será el caso cuando de por medio esté el mantenimiento de nuestra liquidez o la atención a riesgos activos.

Liquidez y riesgos

La construcción de los objetivos de vida no debe suceder a expensas de nuestro bienestar.  Por tanto, debemos estar dispuestos a condicionar las decisiones de vida que impliquen dinero al mantenimiento de niveles adecuados de liquidez y a la gestión de los riesgos activos que podamos detectar en el futuro inmediato.  Si estas dos variables no están “bajo manejo”, probablemente convendrá posponer la decisión.

El milagro de la confianza

1958026_588983727859786_1557605359_nCristian Burgos C. y Paulo Herrera M.

El verdadero motor de la vida en sociedad es la confianza.  Es la confianza la que nos permite aceptar las convenciones de valor de todo aquello que usamos como dinero, la que nos deja creer que el producto que compramos al supermercado es de buena calidad y está en buenas condiciones, la que nos hace montarnos en cualquier autobús para que el desconocido conductor nos lleve a puerto seguro.

Sobre la confianza podemos, ciertamente, edificar cualquier cosa, pero cuando se pierde, todo se derrumba.  Sin ella no hay moneda que valga, ni relación humana o institucional que se sostenga. Sin confianza no hay desarrollo.

Sin embargo, lo más interesante acerca de la confianza es que – frágil como es – puede, literalmente, construirse.  Esta noción es poderosa, pues es como si un milagro dependiera de nosotros.  Pocas tareas son, por tanto, más importantes que la construcción de confianza.

¿Cómo se construye, pues, la confianza?  Veamos algunas sugerencias para hacerlo dentro de la comunidad familiar.

Comienza por definir, de manera explícita y transparente, quienes son los “actores” de la comunidad, de forma que todos se involucren en el proceso.  Luego, establece un acuerdo – también explícito y transparente – respecto del sentido de dirección de la comunidad. Este acuerdo debe aclarar el marco de tiempo y cómo se gobernará el sentido de dirección.

Lo siguiente es poner el acuerdo en práctica.  La confianza crecerá a partir de los ciclos de experiencias positivas que vayas acumulando.

Confianza es desarrollo

Cuando una sociedad tiene un grado avanzado de confianza, existen más oportunidades para el desarrollo.  El tejido social es más fuerte, por lo que las instituciones – las públicas y las privadas – también serán más fuertes, y todo funcionará mejor.  Y, desde luego, viceversa.  Por eso, todo aquello que debilita la confianza entre las personas tiene siempre un efecto devastador en la calidad de vida.